Autor: AdminWp

  • 50 Aniversario de la Presencia de la Sagrada Familia de Burdeos en el Paraguay

     
     

    Las hermanas y los Asociados laicos de Paraguay, hemos vivido momentos de grandes sentimientos de emoción, gratitud y fiesta en la Comunidad de Santa Teresita, Mariscal Estigarribia, Chaco; lugar donde por primera vez se asentaron las hermanas pioneras para «Extender y Fortalecer la fe…»
    Allí nos reunimos todos para celebrar juntos tantas gracias recibidas a lo largo de estos 50 años de presencia del Carisma de nuestro fundador en nuestro país.
     
    Fué tan bonito ver con qué cariño, entusiasmo y esmero se unieron los diferentes pueblos indígenas: Nivaclé, Guaraní Occidental y Guaraní Ñandéva, como así también familias paraguayas de Mariscal Estigarribia, para que la «fiesta de las hermanas» fuera la más hermosa! no faltaron detalles… desde los ancianos hasta los más pequeños expresaron sentimientos de alegría y gratitud a través de sus artes, danzas, cantos, alimentos, etc.

    Una copiosa lluvia cayó cuando estábamos en la Celebración Eucarística, pero esta expresión de la naturaleza, aunque alteró partes del programa… con gozo fue incorporada a la fiesta…

    Monseñor Lucio Alfert, OMI, presidió la Eucaristía junto con otros sacerdotes OMI. Entre otras cosas, hizo un reconocimiento de la labor realizada en el Vicariato por las hermanas desde que llegaron al Paraguay hasta el presente. Y también nos invitó a poner en práctica las llamadas del Papa Francisco, de mirar el pasado con gratitud, vivir el presente con pasión y abrazar el futuro con esperanza… sobre todo recalcó el aspecto de la Comunión, valor tan fundamental en la vida comunitaria, para ser testigos creíbles del Reino y atraer a los cristianos hacia Cristo, quien nos envía al mundo…

    Al final de la misa, el obispo hizo entrega de una placa recordatoria a las hermanas, en gratitud por el servicio prestado en el Vicariato…
    Grandes fueron las emociones para nosotras y los asociados laicos presentes en la ceremonia cuando continuaban las palabras de agradecimiento de varios miembros de las comunidades, y las entregas de presentes muy significativos para nosotras…

    No podemos expresar todo lo que llevamos en el corazón en tan poco espacio… solo nos resta disfrutar del gusto lindo que nos queda a todas dentro y dejarnos cuestionar por estos gestos de tanto cariño… y más que nunca seguir viviendo con plenitud y alegría nuestra entrega y nuestra vocación religiosa entre las gentes…

     
    A TODAS LAS PERSONAS QUE ESTUVIERON ALLÍ PRESENTES, Y A LAS QUE DESDE LEJOS SE UNIERON A NUESTRA ACCIÓN DE GRACIAS AL SEÑOR… DECIMOS UN «GRACIAS DE TODO CORAZÓN»!

  • MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA 52 JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

     
     

    26 DE ABRIL DE 2015 – IV DOMINGO DE PASCUA
    Tema: El éxodo, experiencia fundamental de la vocación
    Queridos hermanos y hermanas:
    El cuarto Domingo de Pascua nos presenta el icono del Buen Pastor que conoce a sus ovejas, las llama por su nombre, las alimenta y las guía. Hace más de 50 años que en este domingo celebramos la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Esta Jornada nos recuerda la importancia de rezar para que, como dijo Jesús a sus discípulos, «el dueño de la mies… mande obreros a su mies» (Lc 10,2). Jesús nos dio este mandamiento en el contexto de un envío misionero: además de los doce apóstoles, llamó a otros setenta y dos discípulos y los mandó de dos en dos para la misión (cf. Lc 10,1-16). Efectivamente, si la Iglesia «es misionera por su naturaleza» (Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Ad gentes, 2), la vocación cristiana nace necesariamente dentro de una experiencia de misión. Así, escuchar y seguir la voz de Cristo Buen Pastor, dejándose atraer y conducir por él y consagrando a él la propia vida, significa aceptar que el Espíritu Santo nos introduzca en este dinamismo misionero, suscitando en nosotros el deseo y la determinación gozosa de entregar nuestra vida y gastarla por la causa del Reino de Dios.
    Entregar la propia vida en esta actitud misionera sólo será posible si somos capaces de salir de nosotros mismos. Por eso, en esta 52 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, quisiera reflexionar precisamente sobre ese particular «éxodo» que es la vocación o, mejor aún, nuestra respuesta a la vocación que Dios nos da. Cuando oímos la palabra «éxodo», nos viene a la mente inmediatamente el comienzo de la maravillosa historia de amor de Dios con el pueblo de sus hijos, una historia que pasa por los días dramáticos de la esclavitud en Egipto, la llamada de Moisés, la liberación y el camino hacia la tierra prometida. El libro del Éxodo ?el segundo libro de la Biblia?, que narra esta historia, representa una parábola de toda la historia de la salvación, y también de la dinámica fundamental de la fe cristiana. De hecho, pasar de la esclavitud del hombre viejo a la vida nueva en Cristo es la obra redentora que se realiza en nosotros mediante la fe (cf. Ef 4,22-24). Este paso es un verdadero y real «éxodo», es el camino del alma cristiana y de toda la Iglesia, la orientación decisiva de la existencia hacia el Padre.
    En la raíz de toda vocación cristiana se encuentra este movimiento fundamental de la experiencia de fe: creer quiere decir renunciar a uno mismo, salir de la comodidad y rigidez del propio yo para centrar nuestra vida en Jesucristo; abandonar, como Abrahán, la propia tierra poniéndose en camino con confianza, sabiendo que Dios indicará el camino hacia la tierra nueva. Esta «salida» no hay que entenderla como un desprecio de la propia vida, del propio modo sentir las cosas, de la propia humanidad; todo lo contrario, quien emprende el camino siguiendo a Cristo encuentra vida en abundancia, poniéndose del todo a disposición de Dios y de su reino. Dice Jesús: «El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna» (Mt 19,29). La raíz profunda de todo esto es el amor. En efecto, la vocación cristiana es sobre todo una llamada de amor que atrae y que se refiere a algo más allá de uno mismo, descentra a la persona, inicia un «camino permanente, como un salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios» (Benedicto XVI, Carta enc. Deus caritas est, 6).
    La experiencia del éxodo es paradigma de la vida cristiana, en particular de quien sigue una vocación de especial dedicación al servicio del Evangelio. Consiste en una actitud siempre renovada de conversión y transformación, en un estar siempre en camino, en un pasar de la muerte a la vida, tal como celebramos en la liturgia: es el dinamismo pascual. En efecto, desde la llamada de Abrahán a la de Moisés, desde el peregrinar de Israel por el desierto a la conversión predicada por los profetas, hasta el viaje misionero de Jesús que culmina en su muerte y resurrección, la vocación es siempre una acción de Dios que nos hace salir de nuestra situación inicial, nos libra de toda forma de esclavitud, nos saca de la rutina y la indiferencia y nos proyecta hacia la alegría de la comunión con Dios y con los hermanos. Responder a la llamada de Dios, por tanto, es dejar que él nos haga salir de nuestra falsa estabilidad para ponernos en camino hacia Jesucristo, principio y fin de nuestra vida y de nuestra felicidad.
    Esta dinámica del éxodo no se refiere sólo a la llamada personal, sino a la acción misionera y evangelizadora de toda la Iglesia. La Iglesia es verdaderamente fiel a su Maestro en la medida en que es una Iglesia «en salida», no preocupada por ella misma, por sus estructuras y sus conquistas, sino más bien capaz de ir, de ponerse en movimiento, de encontrar a los hijos de Dios en su situación real y de com-padecer sus heridas. Dios sale de sí mismo en una dinámica trinitaria de amor, escucha la miseria de su pueblo e interviene para librarlo (cf. Ex 3,7). A esta forma de ser y de actuar está llamada también la Iglesia: la Iglesia que evangeliza sale al encuentro del hombre, anuncia la palabra liberadora del Evangelio, sana con la gracia de Dios las heridas del alma y del cuerpo, socorre a los pobres y necesitados.
    Queridos hermanos y hermanas, este éxodo liberador hacia Cristo y hacia los hermanos constituye también el camino para la plena comprensión del hombre y para el crecimiento humano y social en la historia. Escuchar y acoger la llamada del Señor no es una cuestión privada o intimista que pueda confundirse con la emoción del momento; es un compromiso concreto, real y total, que afecta a toda nuestra existencia y la pone al servicio de la construcción del Reino de Dios en la tierra. Por eso, la vocación cristiana, radicada en la contemplación del corazón del Padre, lleva al mismo tiempo al compromiso solidario en favor de la liberación de los hermanos, sobre todo de los más pobres. El discípulo de Jesús tiene el corazón abierto a su horizonte sin límites, y su intimidad con el Señor nunca es una fuga de la vida y del mundo, sino que, al contrario, «esencialmente se configura como comunión misionera» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 23).
    Esta dinámica del éxodo, hacia Dios y hacia el hombre, llena la vida de alegría y de sentido. Quisiera decírselo especialmente a los más jóvenes que, también por su edad y por la visión de futuro que se abre ante sus ojos, saben ser disponibles y generosos. A veces las incógnitas y las preocupaciones por el futuro y las incertidumbres que afectan a la vida de cada día amenazan con paralizar su entusiasmo, de frenar sus sueños, hasta el punto de pensar que no vale la pena comprometerse y que el Dios de la fe cristiana limita su libertad. En cambio, queridos jóvenes, no tengáis miedo a salir de vosotros mismos y a poneros en camino. El Evangelio es la Palabra que libera, transforma y hace más bella nuestra vida. Qué hermoso es dejarse sorprender por la llamada de Dios, acoger su Palabra, encauzar los pasos de vuestra vida tras las huellas de Jesús, en la adoración al misterio divino y en la entrega generosa a los otros. Vuestra vida será más rica y más alegre cada día.
    La Virgen María, modelo de toda vocación, no tuvo miedo a decir su «fiat» a la llamada del Señor. Ella nos acompaña y nos guía. Con la audacia generosa de la fe, María cantó la alegría de salir de sí misma y confiar a Dios sus proyectos de vida. A Ella nos dirigimos para estar plenamente disponibles al designio que Dios tiene para cada uno de nosotros, para que crezca en nosotros el deseo de salir e ir, con solicitud, al encuentro con los demás (cf. Lc 1,39). Que la Virgen Madre nos proteja e interceda por todos nosotros.
    Vaticano, 29 de marzo de 2015
    Domingo de Ramos
     

  • Congreso Internacional de Formadores en la Vida Consagrada

     
     

    Vivimos un momento único en la historia de la Iglesia y en la vida religiosa. Del 7 al 11 de abril de 2015 se han reunido 1.310 formadores, femeninos y masculinos, de 106 países y de 416 congregaciones religiosas. Fue muy significativa la presencia de religiosos de países donde vivir la consagración es un reto y un riesgo.
    Este Congreso se organizó con motivo del Año de la Vida Consagrada, con el objetivo de «… reflexionar sobre los aspectos fundamentales de la vida consagrada en la Iglesia y en el mundo, en un contexto multicultural y sobre las demandas que conlleva la formación en este contexto contemporáneo.”
    Todo el programa se centró en la formación como un proceso para ayudar a los las personas en formación a «tener los mismos sentimientos de Cristo» (Flp 2, 5).  “Recorriendo los caminos del mundo con el Corazón del Hijo”. Por lo tanto, el tema de cada día se desarrolló con una base bíblica, en relación con el mundo actual. Así, las reflexiones y el diálogo presentaron la formación como algo que tiene lugar día a día, en un proceso continuo, es un camino de toda la vida. Se hizo hincapié en Jesús, modelo por excelencia, que caminaba con sus discípulos y toda su vida, toda su existencia, fue una escuela de formación para los discípulos.
    Cada día comenzó y terminó con una oración preparada por diferentes Continentes – Asia, Europa, África y América. La diversidad cultural y la creatividad añadieron color y riqueza a la celebración. Todo llegó a su punto culminante en la celebración eucarística en la Basílica de San Pedro, el último día, seguido de una audiencia especial con el Papa Francisco.
    La Sagrada Familia también tuvo el privilegio de participar en este Congreso. Asistieron  Geni DOS SANTOS y Kumudinie DASSANAYAKE.
     

  • ¡ALELUYA! ¡ALELUYA!

     
     
    ESCUCHA AL ÁNGEL: «No tengáis miedo»
    «Salieron huyendo del sepulcro, pues un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas; y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo «.      (Marcos 16, 8)
    Cuando me olvido de mi identidad de hija amada de Dios, pierdo la ruta de mi vida. Me asusto y actúo por miedo. Me preocupo por tratar de complacer a los demás y pierdo el sentido de lo que soy. Trabajo duro para evitar el rechazo, el abandono y la soledad. Me encuentro a mí misma aferrándome a lo que me da seguridad: personas, trabajo e incluso mis propios intereses. Consentir en ello puede quizá ayudarme o complacer a los demás, pero también puede hacerme perder el contacto con mi tesoro original, es decir, el amor profundo y eterno de Dios. Jesús vino a decirme: «No tengas miedo. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia». 
    Cuando Jesús llamó a María Magdalena por su nombre, cuando ella lo buscaba nerviosamente en la tumba vacía. María reconoció su voz, se unió, una vez más a Él por el amor.
    En este día Pascua, permitamos que Jesús nos llame por nuestro nombre … y recibamos su mensaje de paz. Que los pueblos de nuestros países – Sudáfrica, Uganda y Ruanda – escuchen a Jesús que los llama por su nombre a través de ese mensaje Pascual de paz y amor que, tan poderosamente, se nos anuncia. Pidamos que tengamos el valor de vivir el «éxodo» dejando el tiempo de Cuaresma y avancemos hacia la alegría de la nueva vida que se abre ante nosotras, acojamos confiadamente la Resurrección. Jesús removerá la piedra de nuestra inseguridad, de nuestra falta de libertad y ansiedad, dejaremos de lado los miedos, escucharemos el mensaje del ángel, permitiremos que Jesús nos llame por nuestro nombre y experimentaremos la gloria de la Nueva Vida. Que nuestro corazón arda dentro de nosotras como ocurrió a los caminante de Emaús, escuchemos sus palabras sobre las Escrituras y así podremos reconocerlo siempre, cuando Él rompa con nosotras el pan de la vida diaria.

    Bendición Pascual de Kathleen
     (Tomado de: WEAVINGS- Familia Santa en Sudáfrica)

  • ¡El Señor ha resucitado!

     
     

    Si yo hubiera estado allí para escuchar este mensaje, cuando fue proclamado por primera vez ¿me lo hubiera creído?. Lo dudo. ¿Cómo podía creer tal cosa? Por lo tanto, no culpo a los que no creyeron. ¿Cómo sabemos que Jesús resucitó ¿porque que la tumba estaba vacía? Hay otras explicaciones para la tumba vacía. Alguien puede haber quitado el cuerpo, como dijeron algunos. Además, por la mañana temprano, las mujeres podían haber ido a una tumba equivocada. La tumba vacía podría ser un símbolo de la Resurrección, pero no puede ser la prueba de la Resurrección de Jesús.
    Creemos en la Resurrección por el testimonio de los que experimentaron al Señor Resucitado. Ellos lo vieron, hablaron con Él, caminaron con Él y partieron el pan con Él. Los que estuvieron cerca de Jesús durante su vida, en su sufrimiento y su muerte, experimentaron después su Resurrección. Ese testimonio se nos ha transmitido a nosotros y creemos, no sólo a causa de aquella experiencia que los primeros cristianos tuvieron  de Jesús, sino también porque nosotros experimentamos a Jesús en nuestras propias vidas.
    Muchas veces he escuchado a mis amigos budistas hablar de su religión. Creo que es una hermosa religión. No hay dogmas estrictos. Es una bonita forma de vida que apela al corazón y a la mente. Sin embargo, creo que es la experiencia de la vida personal, Dios en mi vida lo que me mantiene en la fe cristiana. Jesús, el que leemos en los Evangelios, no es un Jesús muerto. Está vivo y presente en mi vida. Yo lo he experimentado de manera personal, pero es difícil de expresar la propia experiencia a otra persona. Sólo se puede comunicar a través del testimonio de vida. No sé si yo he logrado comunicarme a los demás, pero sé que, sin duda,  muchos se me han comunicado a través del testimonio de su vida. Sí, es posible. ¡Hagamos la prueba!. Este es el mayor desafío para mí en esta Pascua estar atenta a mi experiencia personal del Señor Resucitado y dar testimonio .
     Sr. Winifreda Wasalathanthrige

  • Año de la vida consagrada: Con el Papa en la Cuaresma – 6

     
     
    El discernimiento en nuestras decisiones
    Como provincial de los jesuitas en la época de la dictadura militar y como Arzobispo de Buenos Aires, el Papa Francisco tuvo que tomar decisiones difíciles. No todas fueron correctas, como él mismo confiesa. En una entrevista extraordinaria con el editor de una revista de los jesuitas, habla de su experiencia y dice cómo el camino ignaciano del «discernimiento espiritual» no proporciona una gran seguridad en las decisiones diarias, pero sí que nos da la paz interior.
     
    “…El discernimiento se realiza siempre en presencia del Señor, sin perder de vista los signos, escuchando lo que sucede, el sentir de la gente, sobre todo de los pobres. Mis decisiones, incluso las que tienen que ver con la vida normal, como el usar un coche modesto, van ligadas a un discernimiento espiritual que responde a exigencias que nacen de las cosas, de la gente, de la lectura de los signos de los tiempos. El discernimiento en el Señor me guía en mi modo de gobernar…”
     
    “…Este discernimiento requiere tiempo. Son muchos, por poner un ejemplo, los que creen que los cambios y las reformas pueden llegar en un tiempo breve. Yo soy de la opinión de que se necesita tiempo para poner las bases de un cambio verdadero y eficaz… He de esperar, evaluar interiormente tomando el tiempo necesario… Dios se manifiesta en el tiempo y está presente en los procesos de la historia. Esto nos hace preferir las acciones que generan dinámicas nuevas. Y exige paciencia y espera…”
     
    “…Esta virtud de lo grande y lo pequeño se llama magnanimidad, y, a cada uno desde la posición que ocupa, hace que pongamos siempre la vista en el horizonte. Es hacer las cosas pequeñas de cada día con el corazón grande y abierto a Dios y a los otros. Es dar su valor a las cosas pequeñas en el marco de los grandes horizontes, los del Reino de Dios… Es posible tener proyectos grandes y llevarlos a cabo actuando sobre cosas mínimas. Podemos usar medios débiles que resultan más eficaces que los fuertes…”
     
    “…Sí, este buscar y encontrar a Dios en todas las cosas deja siempre un margen a la incertidumbre. Debe dejarlo. Si una persona dice que ha encontrado a Dios con certeza total y ni le roza un margen de incertidumbre, algo no va bien. Yo tengo esto por una clave importante. Si uno tiene respuestas a todas las preguntas, estamos ante una prueba de que Dios no está con él. Quiere decir que es un falso profeta que usa la religión en bien propio. Los grandes guías del pueblo de Dios, como Moisés, siempre han dado espacio a la duda. Tenemos que hacer espacio al Señor, no a nuestras certezas, hemos de ser humildes. En todo discernimiento verdadero, abierto a la confirmación de la consolación espiritual, está presente la incertidumbre…”
     
    “…Se necesita una actitud contemplativa: es el sentimiento del que va por el camino bueno de la comprensión y del afecto frente a las cosas y las situaciones. Señales de que estamos en ese buen camino son la paz profunda, la consolación espiritual, el amor de Dios y ver todas las cosas en Dios…”
     
    ¿Cómo tomamos las decisiones en nuestras comunidades o en los equipos  de dirección?
    ¿Cómo vivo/vivimos ‘la incertidumbre’ que forma parte de todas las decisiones?

  • Condenamos fuertemente el incidente en nuestro convento de Jesús-María en Ranaghat

    El 14 de marzo de 2015 tuvo lugar un incidente violento en Ranaghat, Oeste de Bengala en la India en la propiedad de las Religiosas de Jesús y María. Saquearon la escuela, profanaron la capilla y agredieron  sexualmente a una de las religiosas que está grave. La Superiora General de la Congregación ha enviado un comunicado de prensa en el que habla de la necesidad de justicia y también de perdón.
    Comunicado de prensa
    Condenamos fuertemente el incidente que lamentablemente tuvo lugar en la madrugada del 14 de marzo 2015 en nuestro convento de Jesús-María en Ranaghat.
     
    La violación de la dignidad de una mujer está en contra de nuestra cultura y tradición, pero les suplico que no nos fijemos solamente en este punto, sino que pongamos de relieve a tantas mujeres y niños sin voz y sin formación, en diferentes partes de nuestro querido país y en el mundo en general en quienes nadie se fija y son ignorados.  Centremos nuestras energías y nuestros recursos en proteger a las niñas. Es nuestro deber asegurar la dignidad y seguridad de todas las mujeres y niños.

    Estamos profundamente dolidas porque nuestra capilla, que es lugar de oración y culto, ha sido violada en su carácter sagrado.  Pidamos con fuerza a Dios que nos conceda la gracia de inculcar en todos el respeto hacia todas las religiones y lugares de culto.
    Por nuestra parte, y especialmente en nombre de las hermanas Gladys, Bridget y Shanti, hemos perdonado a los malhechores; éste es el legado que nos han dejado Jesús y nuestra Fundadora Santa Claudina Thévenet. Pero definitivamente queremos justicia. Que los culpables vayan a juicio no solamente por nosotras, sino para salvaguardar a miles de mujeres silenciosas y niños que sufren.  No se les debe dejar libres para que continúen destruyendo e hiriendo a otras personas vulnerables.
    Todos los malhechores eran hombres jóvenes, entre los 22 y 30 años: son nuestra juventud. El hecho de que estos hombres pudieran destrozar y aterrorizar a las hermanas nos muestra no sólo el mal que los habita a ellos sino también a nuestra sociedad.  ¿Qué es lo que no funcionó bien? El bienestar de una sociedad/nación es nuestra responsabilidad.  Somos responsables por no proporcionar una educación buena basada en los valores y empleo para nuestra juventud.
    Está en nuestras manos cambiar el mundo y hacer que sea un lugar más seguro para nosotros ahora y para las generaciones futuras. Esta es nuestra responsabilidad.
    Nosotras, las Religiosas de Jesús-María, por el legado que hemos recibido, de nuevo prometemos y nos comprometemos a entregarnos plena y totalmente a Dios y a la causa de la educación basada en los valores, en y por medio de nuestras escuelas, colegios, y otras instituciones. Este es nuestro regalo y nuestro compromiso, que todos los que pasen por nuestras Instituciones de Jesús-María sean portadores de paz, perdón y amor, respetando y trabajando en favor de la dignidad de la mujer y de las niñas.
    En nombre de las Religiosas de Jesús-María, y especialmente de nuestras tres hermanas de Ranaghat, les agradezco a todos efusiva y profundamente la oración incesante y apoyo constante que hemos recibido de todas partes de la India y del mundo… vosotros habéis rogado por las hermanas que han sufrido esta experiencia traumática y esto les ha dado a ellas y a nosotras, la gracia y la fortaleza para enfrentar esta agonía.  Por medio de esto hemos experimentado personalmente, como diría nuestra Fundadora Santa Claudina Thévenet, la bondad de Dios en y por medio de cada uno de vosotros.  Nunca podremos agradecerles suficientemente… A todas las personas que han sentido nuestra pena y dolor y que han expresado solidaridad de diferentes maneras: oraciones, presencia, cartas, llamadas telefónicas, correos electrónicos etc., se lo agradecemos. Sólo Dios puede pagarles sus muestras de solidaridad.
    Deseamos agradecer a las diferentes instituciones que nos acompañaron. Las Hermanas de la Caridad y las hermanas SMI, los sacerdotes de la Parroquia de Ranaghat que estuvieron con nuestras hermanas durante nuestra ausencia, los Cardenales, Arzobispos, Obispos, sacerdotes  y las diferentes Congregaciones femeninas que viajaron desde lejos.  Agradecemos al Gobierno, las autoridades administrativas y la Policía de Bengal Occidental, al personal del hospital y a las personas de los diferentes departamentos que nos han ayudado.  Muchas gracias a cada uno y a todos.
    Decidámonos hoy a pedirle a Dios que nos conceda la gracia de respetar toda vida humana, especialmente la de las niñas. Y que a aquellos que van en contra de esta norma de amor y respeto se les imponga la tarea y se les enseñe que no toleraremos estos actos bárbaros porque esto va contra Dios.
    Que Dios bendiga a cada uno y a todos y a vuestras familias hoy y siempre… Gracias de nuevo por vuestras oraciones y apoyo.
                                                                                  Monica Joseph, RJM
                                                                                   Superiora General
     Ranaghat, 20 Marzo 2015
     
     
     

  • Año de la vida consagrada: Con el Papa en la Cuaresma – 5

     

    Responder a los nuevos desafíos de la evangelización.
    Una preocupación central del Papa Francisco es que la Iglesia, y especialmente las personas consagradas, no estén preocupadas por sí mismas, sino que salgan y vayan con los pobres y marginados de la sociedad. Cuanto más avanzamos en edad, mayor es el peligro de centrarnos en nuestras propias preocupaciones y sufrimientos. Sobre todo es importante mantenernos despiertas al mundo que nos rodea, atrevernos a vivir nuevas formas de evangelización y que nuestra oración y acción permanezcan orientadas hacia el Reino de Dios.
     
    “Espero de vosotros, además, lo que pido a todos los miembros de la Iglesia es: salir de sí mismos para ir a las periferias existenciales. «Id al mundo entero», fue la última palabra que Jesús dirigió a los suyos, y que sigue dirigiéndonos hoy a todos nosotros (cf. Mc 16,15). Hay toda una humanidad que espera: personas que han perdido toda esperanza, familias en dificultad, niños abandonados, jóvenes sin futuro alguno, enfermos y ancianos abandonados, ricos hartos de bienes y con el corazón vacío, hombres y mujeres en busca del sentido de la vida, sedientos de lo divino…” … “Nunca hay que perder impulso en los caminos del mundo, porque la conciencia de estar en camino -incluso si se anda con pie incierto y casi temblando- es mejor que la parálisis del confinamiento en los propios problemas y en la búsqueda de seguridad…”.
    “…Sois levadura capaz de producir un buen pan para todos los que padecen gran hambre: tenéis el oído abierto ante las necesidades, los deseos, las desilusiones, las esperanzas… Al igual que los que os precedieron en vuestra vocación, vosotros también podéis dar a los jóvenes una nueva esperanza, ayudar a los viejos, abrir caminos de futuro, difundir amor por todas partes y para todos… “

    “ …Sois como antenas, sensibles a la gestación de la novedad que inspira el Espíritu Santo, podéis ayudar a las comunidades eclesiales a tener esa mirada fresca y mirar con valentía las nuevas formas de llegar a todos…”
    “…La pasión misionera, la alegría del encuentro con Cristo, que os empuja a compartir la belleza de la fe con los demás, evitará el riesgo de encerraros en el individualismo…”
    “…La eficacia apostólica (de la vida consagrada) no depende de la eficiencia o el poder de sus medios. Es su vida la que debe hablar, una vida que brille con la alegría y la belleza de vivir el Evangelio y seguir a Cristo. La verdadera fe siempre produce un profundo deseo de transformar el mundo. La pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿Tenemos el impulso que nos dan las grandes visiones? ¿Tenemos audacia? ¿Tenemos sueños ambiciosos? ¿Nos quema el celo?
     
    • ¿Dónde vemos las nuevas exigencias de evangelización? ¿Qué oportunidades tenemos para responder?

    • ¿En qué medida las necesidades de las personas y del mundo que nos rodea forman parte de nuestra oración personal y comunitaria?

  • Madera, oro y gas: La asfixia de los pueblos indígenas

     

    Estudio sobre los impactos sociales y ambientales de la explotación de recursos materiales
    “Nuestra forma de vida provoca la asfixia de los pueblos indígenas y también nos ahoga a nosotros”. Así de claro se mostró Francisco Faragó, Director de Selvas Amazónicas, que presentó el informe sobre la extracción de recursos naturales.
    Entre los graves problemas de esta extracción, los misioneros dominicos destacan las restricciones de libertad de acción, pensamiento y movilidad del indígena amazónico y el aumento de desigualdades sociales.
    Con respecto al ámbito económico destacan la falsa sensación de prosperidad: “Es artificial porque no mejora la calidad de vida de la población” y muestran las verdaderas consecuencias:  la desnutrición de la población es mayor, los trabajos muchas veces son precarios, la riqueza se concentra en las élites sociales provocando graves desigualdades y aparecen actividades económicas ilícitas (narcotráfico, trata de personas).
    Frente a todos estor problemas, los misioneros dominicos apuestan por trabajar por la libertad y dignidad de los pueblos indígenas, poniéndose a su lado. Ellos ponen voz a los indígenas ante los abusos de las empresas extractivas que sacan madera, oro y gas de la selva amazónica. Entre sus labores se encuentran la de acoger a víctimas que a veces rozan la esclavitud, aconsejar a la población para que no sean engañados o denunciar la trata de personas.
    Desde Selvas Amazónicas se quiere sensibilizar sobre esta problemática y buscan sostener económicamente las obras de misión y solidaridad de los dominicos en Perú y otras zonas del mundo.  “Estamos interconectados y debemos vivir de forma responsable aquí para evitar la explotación allí. Es la mejor manera de ayudar a las misiones”, afirmaba Alexia Gordillo, responsable del área de sensibilización de Selvas Amazónicas durante la presentación del informe.

  • Magherafelt celebra 125 años de presencia de la Sagrada Familia

     

    El 11 de febrero de 2015, en la parroquia de Magherafelt, hubo una gran concurrencia de feligreses e invitados a la Misa de acción de gracias para conmemorar los 125 años de presencia de la Sagrada Familia. Entre los asistentes había Hermanas de la Sagrada Familia de Gran Bretaña e Irlanda, cuatro miembros del equipo de liderazgo, que son antiguas alumnas de la escuela secundaria de Santa María, en Magherafelt.
    Durante la semana anterior a esta celebración, hubo una exposición de carteles en el interior de la Iglesia de la Asunción donde la liturgia iba a tener lugar, mostrando la historia de la Asociación de la Sagrada Familia, dando así a todos la oportunidad de conocer y apreciar el espíritu y el objetivo de la Asociación y algo de sus orígenes. Había  listados con los nombres de todas las Hermanas y Asociados Laicos que habían colaborado con la parroquia desde 1889, todos y todas fueron recordados con gratitud en las oraciones de los fieles.
    El Padre Gates, celebrante principal en la Misa, habló sobre la historia de la inserción de la Sagrada Familia en la parroquia y esbozó con gratitud la valiosa contribución que las hermanas habían ofrecido y continúan ofreciendo, hasta nuestros días, no sólo en la educación, sino también de muchas otras maneras.
    El Sr. S. Mc. Curdy, presidente ejecutivo de la Junta de Educación y Bibliotecario de la Región Nororiental (NEELB) también se dirigió a la Sagrada Familia. Sus palabras fueron alentadoras y de elogio por el trabajo realizado por las Hermanas en el campo de la educación. Expresó su felicidad de estar presente en esta ocasión tan especial, que él veía como un privilegio y una oportunidad para expresar el sincero agradecimiento de la Junta por todo lo que se había realizado, y por la forma como las Hermanas habían influido, formando a muchos jóvenes durante tantos años.
    Sor Gemma Corbett, actual líder de la Provincia, y antigua alumna de la escuela secundaria de Santa María, habló con añoranza de la influencia que las Hermanas habían tenido en ella durante sus años de formación. Dijo también: «Es muy oportuno realizar esta celebración precisamente durante el año de la vida consagrada.» Citando los escritos del Papa Francisco, esbozando así el lugar que ocupan los religiosos en la Iglesia y en el mundo del siglo XXI.
    La liturgia fue muy solemne por el canto de los coros de la Escuela Primaria de la Sagrada Familia y la Escuela Secundaria de Santa María. La música instrumental añadió riqueza y variedad al acto y fue muy apreciada por los allí presentes.
     En una capilla lateral, hubo una representación artística, con diapositivas, del Sueño de Pedro Bienvenido Noailles.