Autor: AdminWp

  • EL SUEÑO DE UN ASOCIADO

     

    Era una tarde de invierno como otras, el tiempo era un poco sombrío, no tenía muchos compromisos y me recosté sobre el sofá para descansar un cuarto de hora. Después de unos minutos me invadió el sueño y me encontré en una carpintería, ¡era de veras un sueño? Había algo raro, mis trajes no eran los que normalmente llevo, vestía como un ciudadano de Palestina de hace 2.000 años.
    De repente aparece,  un personaje, que yo conocía: San José.  No podía entender lo que me estaba pasando. Dejó a un lado sus herramientas, ce acercó a mí y empezó a hablarme, con toda confianza de lo que pasó cuando se dio cuenta que María estaba esperando un niño que no era suyo. . Él no dudaba de ella pero estaba muy confundido. En ese momento se revelaron sus límites, su naturaleza humana,  el esfuerzo inmenso que tuvo que hacer, para entender un misterio tan grande. Esos límites hicieron que yo me sintiera muy cerca de él, a su manera de ser y de pensar.
    Fue en ese momento que se le apareció un ángel diciéndole que debía aceptar al Hijo de Dios. Él, humilde carpintero, tenía que administrar la salvación del mundo, en la sencilla vida cotidiana.
    También me dijo él que se sentía muy cerca de mí, a mis preocupaciones, a mi miedo de no llegar a pagar los impuestos para poder mantener la casa, al sufrimiento que acompañaba al trabajo, la relación con la familia, y muchas otras cosas. Después, mirándome a los ojos me aconsejó que confiase siempre a María, que asombrosamente se llama lo mismo que su esposa, todos los problemas y que pusiésemos todo en la manos del Padre.
    Con una voz, que infundía seguridad, me recomendó vivir siempre con alegría pensando pensando en todos los sufrimientos que vivieron en Nazaret, porque ellos habían aprendido a ser felices con las pequeñas cosas que se puede conceder una familia pobre, haciendo, de la voluntad del Padre, toda su riqueza.
    Cuando me desperté percibí, claramente, la exhortación que me hizo el Fundador cuando entré en la Sagrada Familia de Burdeos y me puse en las manos de Jesús, María y José: “…sentir la fuerza de la Familia, la unión en la oración y en las obras, en extender la fe con el ejemplo…”
    Hoy siento mucha alegría, en aquel momento, cuando alguien me dijo: “…tendrás que se cómo San José…” sentí consternación. Ahora que desde hace 20 años estoy aspirando a ser como él, intentando practicar las virtudes de las que nos ha dado ejemplo con gran humildad, mi esperanza es que la luz divina ilumine siempre mis pasos, dirigiéndolos a lo esencial, a la sobriedad, humildad y siempre al servicio de los hermanos que lo necesitan.
    Enzo
    Asocidto laico de la  Santa Famiglia di Bordeaux-Italia

  • ¡CRISTO HA RESUCITADO!

     

     
    « El sentido bíblico de la Resurrección no es solamente un volver a la vida, no es la reanimación de un cadáver. No es, tampoco, la continuidad de la existencia de un alma inmortal. La resurrección es una nueva vida más allá del tiempo y del espacio, pero existiendo como “persona”, como lo vemos en Jesús. Es, también, el símbolo de la transformación de los discípulos que experimentan una nueva vida, vida que brota de la presencia de Dios en Cristo resucitado. Pablo, de perseguidor se convierte en apóstol; los discípulos se transforman en hombres y mujeres impregnados de Espíritu de Jesús y dispuestos a compartir su mensaje y su misión. Jesús vive las primicias de una resurrección prometida a todos los que le pertenecen. La vida nueva es, ahora, una realidad para los creyentes. Como indica Pablo en 1 Cor 15,12-19,   hay una relación directa entre la resurrección de Jesús y nuestra resurrección.
    En un universo que emerge, la resurrección de Jesús es la presencia de Dios que se despliega en el interior de Jesús y le transmite una nueva profundidad de vida con Dios. La resurrección es el amor extravagante de Dios que transforma no sólo la persona individual de Jesús de Nazaret, sino también la nuestra, con una mayor profundidad de consciencia. La resurrección es la presencia de Dios que se despliega individualmente en cada persona y es también una nueva relación interior con Dios.
    La resurrección es un símbolo revelador en el sentido de que experimentamos una nueva dimensión de la presencia de Dios en nosotros. La resurrección es, también, redentora en la medida en que experimentamos una nueva profundidad de vida que se manifiesta en la reconciliación, la curación y la liberación de toda la comunidad terrestre. La resurrección produce una red de relaciones profundas, más amorosas de toda la comunidad humana, porque volvemos a la vida y entramos en su plenitud. 
    Cletus Wessels –  Jesus in the new universe story p.109

  • MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA XXIX JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2014

     
    «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5,3)

    Queridos jóvenes:
    Tengo grabado en mi memoria el extraordinario encuentro que vivimos en Río de Janeiro, en la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud. ¡Fue una gran fiesta de la fe y de la fraternidad!….
    A orillas del mar, Jesús renovó su llamada a cada uno de nosotros para que nos convirtamos en sus discípulos misioneros, lo descubramos como el tesoro más precioso de nuestra vida y compartamos esta riqueza con los demás, los que están cerca y los que están lejos, hasta las extremas periferias geográficas y existenciales de nuestro tiempo…
    Para marcar nuestro camino, quisiera reflexionar con vosotros en los próximos tres años sobre las Bienaventuranzas que leemos en el Evangelio de San Mateo (5,1-12). Este año comenzaremos meditando la primera de ellas: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5,3);
    1. La fuerza revolucionaria de las Bienaventuranzas
    Siempre nos hace bien leer y meditar las Bienaventuranzas. Jesús las proclamó en su primera gran predicación, a orillas del lago de Galilea. Había un gentío tan grande, que subió a un monte para enseñar a sus discípulos; por eso, esa predicación se llama el “sermón de la montaña”. En la Biblia, el monte es el lugar donde Dios se revela, y Jesús, predicando desde el monte, se presenta como maestro divino, como un nuevo Moisés. Y ¿qué enseña? Jesús enseña el camino de la vida, el camino que Él mismo recorre, es más, que Él mismo es, y lo propone como camino para la verdadera felicidad. En toda su vida, desde el nacimiento en la gruta de Belén hasta la muerte en la cruz y la resurrección, Jesús encarnó las Bienaventuranzas. Todas las promesas del Reino de Dios se han cumplido en Él.
    Al proclamar las Bienaventuranzas, Jesús nos invita a seguirle, a recorrer con Él el camino del amor, el único que lleva a la vida eterna. No es un camino fácil, pero el Señor nos asegura su gracia y nunca nos deja solos. Pobreza, aflicciones, humillaciones, lucha por la justicia, cansancios en la conversión cotidiana, dificultades para vivir la llamada a la santidad, persecuciones y otros muchos desafíos están presentes en nuestra vida. Pero, si abrimos la puerta a Jesús, si dejamos que Él esté en nuestra vida, si compartimos con Él las alegrías y los sufrimientos, experimentaremos una paz y una alegría que sólo Dios, amor infinito, puede dar.
    Las Bienaventuranzas de Jesús son portadoras de una novedad revolucionaria, de un modelo de felicidad opuesto al que habitualmente nos comunican los medios de comunicación, la opinión dominante. Para la mentalidad mundana, es un escándalo que Dios haya venido para hacerse uno de nosotros, que haya muerto en una cruz. En la lógica de este mundo, los que Jesús proclama bienaventurados son considerados “perdedores”, débiles. En cambio, son exaltados el éxito a toda costa, el bienestar, la arrogancia del poder, la afirmación de sí mismo en perjuicio de los demás.
    Queridos jóvenes, Jesús nos pide que respondamos a su propuesta de vida, que decidamos cuál es el camino que queremos recorrer para llegar a la verdadera alegría. Se trata de un gran desafío para la fe… Si sabéis decir “sí” a Jesús, entonces vuestra vida joven se llenará de significado y será fecunda.
    2. El valor de ser felices
    Pero, ¿qué significa “bienaventurados” (en griego makarioi)? Bienaventurados quiere decir felices. Decidme: ¿Buscáis de verdad la felicidad? En una época en que tantas apariencias de felicidad nos atraen, corremos el riesgo de contentarnos con poco, de tener una idea de la vida “en pequeño”. ¡Aspirad, en cambio, a cosas grandes! ¡Ensanchad vuestros corazones!
    Si de verdad dejáis emerger las aspiraciones más profundas de vuestro corazón, os daréis cuenta de que en vosotros hay un deseo inextinguible de felicidad, y esto os permitirá desenmascarar y rechazar tantas ofertas “a bajo precio” que encontráis a vuestro alrededor. Cuando buscamos el éxito, el placer, el poseer en modo egoísta y los convertimos en ídolos, podemos experimentar también momentos de embriaguez, un falso sentimiento de satisfacción, pero al final nos hacemos esclavos, nunca estamos satisfechos, y sentimos la necesidad de buscar cada vez más. Es muy triste ver a una juventud “harta”, pero débil.
    San Juan, al escribir a los jóvenes, decía: «Sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al Maligno» (1 Jn 2,14). Los jóvenes que escogen a Jesús son fuertes, se alimentan de su Palabra y no se “atiborran” de otras cosas. Atreveos a ir contracorriente. Sed capaces de buscar la verdadera felicidad. Decid no a la cultura de lo provisional, de la superficialidad y del usar y tirar, que no os considera capaces de asumir responsabilidades y de afrontar los grandes desafíos de la vida.
    En primer lugar, intentemos comprender lo que significa «pobres de espíritu»… Jesús es Dios que se despoja de su gloria. Aquí vemos la elección de la pobreza por parte de Dios: siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cf. 2 Cor 8,9). Es el misterio que contemplamos en el belén, viendo al Hijo de Dios en un pesebre, y después en una cruz, donde la humillación llega hasta el final…En su Encarnación se presenta como un mendigo, un necesitado en busca de amor. El Catecismo de la Iglesia Católica habla del hombre como un «mendigo de Dios» (n.º 2559) y nos dice que la oración es el encuentro de la sed de Dios con nuestra sed (n.º 2560).
    Vosotros me podríais preguntar: ¿Cómo podemos hacer que esta pobreza de espíritu se transforme en un estilo de vida, que se refleje concretamente en nuestra existencia? Os contesto con tres puntos.
    Ante todo, intentad ser libres en relación con las cosas. El Señor nos llama a un estilo de vida evangélico de sobriedad, a no dejarnos llevar por la cultura del consumo. Se trata de buscar lo esencial, de aprender a despojarse de tantas cosas superfluas que nos ahogan. Desprendámonos de la codicia del tener, del dinero idolatrado y después derrochado. Pongamos a Jesús en primer lugar. Él nos puede liberar de las idolatrías que nos convierten en esclavos. ¡Fiaros de Dios, queridos jóvenes! Él nos conoce, nos ama y jamás se olvida de nosotros.
    También para superar la crisis económica hay que estar dispuestos a cambiar de estilo de vida, a evitar tanto derroche. Igual que se necesita valor para ser felices, también es necesario el valor para ser sobrios.
    En segundo lugar, para vivir esta Bienaventuranza necesitamos la conversión en relación a los pobres. Tenemos que preocuparnos de ellos, ser sensibles a sus necesidades espirituales y materiales. A vosotros, jóvenes, os encomiendo en modo particular la tarea de volver a poner en el centro de la cultura humana la solidaridad… Ante las viejas y nuevas formas de pobreza –el desempleo, la emigración, los diversos tipos de dependencias–, tenemos el deber de estar atentos y vigilantes, venciendo la tentación de la indiferencia. Pensemos también en los que no se sienten amados, que no tienen esperanza en el futuro, que renuncian a comprometerse en la vida porque están desanimados, desilusionados, acobardados. Tenemos que aprender a estar con los pobres. No nos llenemos la boca con hermosas palabras sobre los pobres. Acerquémonos a ellos, mirémosles a los ojos, escuchémosles. Los pobres son para nosotros una ocasión concreta de encontrar al mismo Cristo, de tocar su carne que sufre.
    Pero los pobres –y este es el tercer punto– no sólo son personas a las que les podemos dar algo. También ellos tienen algo que ofrecernos, que enseñarnos. ¡Tenemos tanto que aprender de la sabiduría de los pobres!… En cierto sentido, los pobres son para nosotros como maestros. Nos enseñan que una persona no es valiosa por lo que posee, por lo que tiene en su cuenta en el banco. Un pobre, una persona que no tiene bienes materiales, mantiene siempre su dignidad.
    3. Heureux les pauvres de cœur…
    En primer lugar, intentemos comprender lo que significa «pobres de espíritu»… Jesús es Dios que se despoja de su gloria. Aquí vemos la elección de la pobreza por parte de Dios: siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cf. 2 Cor 8,9). Es el misterio que contemplamos en el belén, viendo al Hijo de Dios en un pesebre, y después en una cruz, donde la humillación llega hasta el final…En su Encarnación se presenta como un mendigo, un necesitado en busca de amor. El Catecismo de la Iglesia Católica habla del hombre como un «mendigo de Dios» (n.º 2559) y nos dice que la oración es el encuentro de la sed de Dios con nuestra sed (n.º 2560).
    Vosotros me podríais preguntar: ¿Cómo podemos hacer que esta pobreza de espíritu se transforme en un estilo de vida, que se refleje concretamente en nuestra existencia? Os contesto con tres puntos.
    Ante todo, intentad ser libres en relación con las cosas. El Señor nos llama a un estilo de vida evangélico de sobriedad, a no dejarnos llevar por la cultura del consumo. Se trata de buscar lo esencial, de aprender a despojarse de tantas cosas superfluas que nos ahogan. Desprendámonos de la codicia del tener, del dinero idolatrado y después derrochado. Pongamos a Jesús en primer lugar. Él nos puede liberar de las idolatrías que nos convierten en esclavos. ¡Fiaros de Dios, queridos jóvenes! Él nos conoce, nos ama y jamás se olvida de nosotros.
    También para superar la crisis económica hay que estar dispuestos a cambiar de estilo de vida, a evitar tanto derroche. Igual que se necesita valor para ser felices, también es necesario el valor para ser sobrios.
    En segundo lugar, para vivir esta Bienaventuranza necesitamos la conversión en relación a los pobres. Tenemos que preocuparnos de ellos, ser sensibles a sus necesidades espirituales y materiales. A vosotros, jóvenes, os encomiendo en modo particular la tarea de volver a poner en el centro de la cultura humana la solidaridad… Ante las viejas y nuevas formas de pobreza –el desempleo, la emigración, los diversos tipos de dependencias–, tenemos el deber de estar atentos y vigilantes, venciendo la tentación de la indiferencia. Pensemos también en los que no se sienten amados, que no tienen esperanza en el futuro, que renuncian a comprometerse en la vida porque están desanimados, desilusionados, acobardados. Tenemos que aprender a estar con los pobres. No nos llenemos la boca con hermosas palabras sobre los pobres. Acerquémonos a ellos, mirémosles a los ojos, escuchémosles. Los pobres son para nosotros una ocasión concreta de encontrar al mismo Cristo, de tocar su carne que sufre.
    Pero los pobres –y este es el tercer punto– no sólo son personas a las que les podemos dar algo. También ellos tienen algo que ofrecernos, que enseñarnos. ¡Tenemos tanto que aprender de la sabiduría de los pobres!… En cierto sentido, los pobres son para nosotros como maestros. Nos enseñan que una persona no es valiosa por lo que posee, por lo que tiene en su cuenta en el banco. Un pobre, una persona que no tiene bienes materiales, mantiene siempre su dignidad.
    4. … porque de ellos es el Reino de los cielos
    El tema central en el Evangelio de Jesús es el Reino de Dios. Jesús es el Reino de Dios en persona, es el Enmanuel, Dios-con-nosotros. Es en el corazón del hombre donde el Reino, el señorío de Dios, se establece y crece. El Reino es al mismo tiempo don y promesa. Ya se nos ha dado en Jesús, pero aún debe cumplirse en plenitud. Por ello pedimos cada día al Padre: «Venga a nosotros tu reino»… El Señor quiere una Iglesia pobre que evangelice a los pobres. Cuando Jesús envió a los Doce, les dijo: «No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino; ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento» (Mt 10,9-10). La pobreza evangélica es una condición fundamental para que el Reino de Dios se difunda. Las alegrías más hermosas y espontáneas que he visto en el transcurso de mi vida son las de personas pobres, que tienen poco a que aferrarse. La evangelización, en nuestro tiempo, sólo será posible por medio del contagio de la alegría.
    Como hemos visto, la Bienaventuranza de los pobres de espíritu orienta nuestra relación con Dios, con los bienes materiales y con los pobres. Ante el ejemplo y las palabras de Jesús, nos damos cuenta de cuánta necesidad tenemos de conversión, de hacer que la lógica del ser más prevalezca sobre la del tener más… Los santos son los que más nos pueden ayudar a entender el significado profundo de las Bienaventuranzas. La canonización de Juan Pablo II el segundo Domingo de Pascua es, en este sentido, un acontecimiento que llena nuestro corazón de alegría. Él será el gran patrono de las JMJ, de las que fue iniciador y promotor. En la comunión de los santos seguirá siendo para todos vosotros un padre y un amigo.
    Queridos jóvenes, el Magnificat, el cántico de María, pobre de espíritu, es también el canto de quien vive las Bienaventuranzas. La alegría del Evangelio brota de un corazón pobre, que sabe regocijarse y maravillarse por las obras de Dios, como el corazón de la Virgen, a quien todas las generaciones llaman “dichosa” (cf. Lc 1,48). Que Ella, la madre de los pobres y la estrella de la nueva evangelización, nos ayude a vivir el Evangelio, a encarnar las Bienaventuranzas en nuestra vida, a atrevernos a ser felices.
    FRANCISCO

  • SIRIA – AYUDA AL BARRIO DE BOUSTAN DE QASER

     
    UNHCR – Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados
    Les escribo para decirles que hemos recibido su ayuda.  Estamos realmente muy agradecidos;  ya saben cómo estos recursos son valiosos para nuestro trabajo en un período tan difícil a causa de las numerosas crisis humanitarias y los pocos fondos disponibles.
    Aprovecho esta oportunidad para compartir con ustedes una historia que nos ha hecho muy felices: ayer, ( 9 de abril)  por primera vez desde el verano de 2013,  nuestros colegas fueron capaces de entrar en el barrio de Boustan de Qaser, al este de Aleppo, en estado de sitio durante años.  
    Los bienes fueron transportados a esta comunidad utilizando 54 pull-carros y 75 trabajadores; se realizaron 270 viajes, para depositarlos en un almacén de la Cruz Roja Siria y proceder a su posterior distribución a la población necesitada cuanto antes.
    El personal del UNHCR ha visto una situación humanitaria horrorosa, con una grave escasez de alimentos, agua, medicinas y suministros básicos… Si llegamos a lugares como este también es gracias a su ayuda.
    ¡Gracias!
    Giovanna Li Perni

  • TRATA DE PERSONAS

     
    En el marco de la celebración de los 5 años de la creación del Departamento  contra la Trata de Personas tuvo lugar una conferencia en el Centro “Buen Pastor”. Su objetivo principal era ponernos al día en lo relacionado con este tema y planificar el camino a seguir. La Conferencia dio la oportunidad a los participantes para compartir todo lo que se había hecho en la lucha contra la trata de personas.
    La trata de personas se considera como el tercer negocio más lucrativo del mundo.  África subsahariana es la región que cuenta con el mayor número de víctimas de esta lacra de la sociedad actual, y Sudáfrica el principal lugar de destino en la región de la SADC (Comunidad de Desarrollo de África Austral) (1). La prostitución encubierta se lleva a cabo bajo capa de servidumbre doméstica,  agricultura y otros. Sobre todo las mujeres y los niños son utilizados principalmente con fines de carácter sexual. Víctimas de Asia oriental se encuentran regularmente en Sudáfrica. Los participantes en la Conferencia informaron que a menudo las personas más pobres venden a sus hijos a los traficantes porque creen que van a ser educados y atendidos.
    La Conferencia incluyó una campaña de “CAMIONEROS CONTRA LA TRATA DE PERSONAS «. Durante la ceremonia que se celebró, se bendijo un enorme camión y al conductor. Los camioneros pueden jugar un papel importante en la campaña, denunciando a los delincuentes y salvaguardando a las posibles víctimas.
    El papel de la Iglesia es el de la atención pastoral de los conductores de camiones que se enfrentan a largos y peligrosos viajes. Nuestra Iglesia debe ser vista como la Iglesia en movimiento con los camioneros.
    El Sr. Rob Riedlinger de Mariannhill con un periodista y las 15 unidades de la Policía en la frontera del Cabo del Norte son muy apreciados como fuente de resistencia en nuestra lucha contra la trata de personas. Representantes de diferentes países africanos, la Fiscalía Nacional, la Red Nacional de la Libertad,  la Embajada de los EE.UU. y otras agencias son fundamentales para el éxito en la lucha contra este mal de nuestro tiempo.
    Sr. Melanie O’Connor.
    RECENSIÓN DE UN LIBRO POR MARY DOYLE
    Cuando Melanie me preguntó si me gustaría leer su libro y hacer un comentario, debo admitir que me sentí reacia. A veces no puedo enfrentarme a las cosas horribles que hacen las personas entre sí, pero  no pude negarme. Ahora estoy contenta de que me lopidiera.
    LA IGLESIA Y EL TRÁFICO HUMANO.
    Este libro forma parte de una serie, ¡pero es mucho más que eso!  Melanie, ha escrito desde el corazón de la lucha, como  líder de la campaña de la SACBC (Conferencia Episcopal de Sudáfrica) contra la trata de personas.
    La trata de personas es un «negocio” lucrativo y oculto, altamente organizado cuyos tentáculos llegan a los rincones más remotos del mundo.
    A través de historias de la vida real, Melanie nos hace tomar conciencia de lo que todo esto implica. Nos muestra la difícil situación de un sinnúmero de personas, aparentemente reclutadas, obligadas o secuestradas y retenidas contra su voluntad, en condiciones de esclavitud y explotación.
    Describe y analiza los factores predisponentes de  la sociedad para que se dé  este comercio atroz. Hace sugerencias para posteriores actuaciones a todos los niveles de la sociedad y la Iglesia.
    Después de leer los contenidos y el resumen de las copiosas notas, puedo afirmar que este libro proporciona una exposición amplia y profunda sobre el tema.
    Para mí, el corazón y el núcleo del libro es la llamada de Melanie:  «El conocimiento de la realidad del tráfico de personas obliga a seguir a Jesús en los oscuros rincones de la tierra, para rescatar a sus hijos perdidos y dispersos. Ser consciente de esto es colaborar con Aquel cuyo gran amor por los pobres es más fuerte que el mal en donde cayeron.”
    En mi opinión este libro se gana un lugar definido en las listas de lectura obligatoria para todos los sacerdotes, religiosos y religiosas, y para todos los cristianos comprometidos.
    Me gustaría que hubiera un premio para el que yo  pudiera nombrarle.  ¡Bien hecho Melanie!
    ___________________________________________________________
    (1) La Comunidad de Desarrollo de África Austral (en inglés Southern African Development Community, SADC), denominada con anterioridad Comité para el desarrollo del África Austral, es un organismo internacional creado en 1979 durante una Conferencia de jefes de estado y de gobierno de varios países africanos en Arusha, Tanzania. El tratado vigente se firmó el 17 de agosto de 1992.
    En la actualidad está integrado por Angola, Botsuana, Lesoto, Malaui, Mauricio, Mozambique, Namibia, República Democrática del Congo, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania, Zambia y Zimbabue y la sede oficial se encuentra en Gaborone, Botsuana.

  • 21 marzo – Día Mundial de la Poesía

    PARALELO

    A flor que hoje eclode, amanhã já
    Não existe
    Mas o bem que hoje fazes para sempre
    Ele persiste!
     A flor pequenina embeleza
    E perfuma,
    Para a vida futura não levas
    Coisa alguma.
    Pensa o presente, o passado, o futuro,
    Assim a vida te dará seu fruto maduro!
    O pássaro que trina na silente
    Floresta
    Não tem consciência disto, mas é
    Uma  festa!
    O sol que nasce e se põe cada dia, traz vida, calor,
    Luz e alegria!
    A chuva que rega a planta, também alimenta
    E encanta
    A gralha que recolhe o pinhão, também o enterra e esconde
    No chão!
    E quando se pensa que ela rouba
    E destrói
    Ela devolve a semente em nova planta
    A nós!
    Assim ela multiplica a araucária;
    Refloresta de maneira simples,
    Primária!
    A vida é assim: tem suas
    Surpresas.
    Quando menos se espera, revela
    As suas belezas!
    (Irmã  Áurea da Silva – Brasil 12.12.2012)

     

    MUJER, MADRE

    Hay vivencias profundas, tan hondas
    que, imposible
    expresarlas con palabras…
    me sumerjo en un baño,
    activo, de silencio
    para admirar, mujer, la luz que irradias.
     
    En silencio, yo sueño…
    te veo, mujer cual eres…
    virtudes y defectos…
    como persona humana…
    pero… tienes rasgos inconfundibles
    que, en diversos procesos te acompañan.
     
    Preciosos rasgos, inherentes a ti
    Ayer, hoy… mañana.
    Mujer, madre, si tú me das permiso,
    convoco en este día a todos los poetas…
    amigos, elegid materia prima…
    construid con ella una casa de dimensiones nuevas.
     
    Cimientos firmes, fachadas naturales,
    con puertas y ventanas siempre abiertas
    para acoger y dar amor… a mares,
    ¡que no lo contaminen
    esas mentes perversas!
     
    Abrid, en lo más alto de la torre,
    insignia universal… una bandera,
    tejida con la paz y la armonía
    capaz de destruir el odio que envenena.
     
    Piso tierra… me despierto del sueño,
    te veo, madre-mujer,
    cogiendo esa bandera,
    madre-mujer, con rostro de mi madre
    infundiendo ternura a manos llenas.
     
    Y… junto a ella,
    los rostros de otras madres,
    infinidad de madres,
    de razas y culturas muy diversas
    entrelazan sus manos,
    transmiten energía:
    es regalo del Cielo
    que hasta nosotros llega…
     
    Mujeres-madres,
    cantad para los hijos pequeños y mayores
    esas nanas sagradas
    que duermen y despiertan,
    y nos devuelven corazones sensibles,
    rompiendo de una vez,
    corazones de piedra.
     
    Mujeres – madres, a vuestra cita, ahora,
    acudamos en masa, poetisas y poetas
    para entonar el himno, cuyas voces,
    devuelvan la salud,
    a nuestra Madre Tierra.
     
    Mª Gracia Fernández Tejerina

     
     
     
     

  • 22 marzo – Día Mundial del agua

     

    EL AGUA , ALEGRÍA Y  VIDA
    Estamos insertas en dos realidades:
    Camerún con 2 estaciones lluviosas al año.
    Camerún-Norte y Chad, una estación lluviosa que va de junio a septiembre con algunas lluvias en octubre y noviembre.
    La estación de lluvias se espera  con impaciencia porque permite que la gente cultive la tierra y se ocupe más de los animales, es el periodo en que todo vive y respira.
    En Camerún Norte y Chad,  durante la estación seca  los animales no tienen pasto, las familias que viven en las ciudades donde no hay agua corriente deben ir lejos a buscarla. El agua se convierte en un medio muy cotizado y despierta muchos interrogantes. Durante este periodo los pozos y  los lugares donde se vende agua están llenos de gente, hay que esperar mucho antes de que nos toque el turno. Mucha gente sufre por la falta de agua, sobre todo los que viven en las zonas agrícolas donde deben viajar a otros lugares para comprarla. Aun queriendo perforar nuevos pozos es difícil  encontrar venas de agua.
    En las ciudades, puede ocurrir que haya cortes de agua que duran varios días, la gente debe ir a los barrios cercanos para comprarla.
    De Norte a Sur y de Este a Oeste el agua es vida: transmite vida, reúne en torno a sí a la gente, nos interroga para encontrar una solución durante la estación seca para el Chad y el Norte de Camerún. Es expresión de acogida y signo de amistad. Es  símbolo de pureza e inocencia pero es también un lugar donde se refugian los espíritus malignos.
    “Agua eres tú quien da vida a mi pueblo,
    Sin ti no se puede hacer nada
    Ni la cocina, ni lavar la ropa, nada…
    Tú también das vida a los animales
    En la hierba que cubre el campo,
    Produces alimento para los humanos, los animales y los  pájaros.
    Tú llenas nuestros ríos  y nos regalas los peces
    Hermana agua, cuando te retiras nos dejas la arena para embellecer nuestras casas y terrenos.
    Algunas veces nos colocas en situaciones desesperadas
    Cuando provocas inundaciones que nos dejan sin nada,
    Cuando por tu exceso derribas nuestras casas
    Cuando devastas nuestras cosechas¡Oh! No seas tan cruel, querida agua
    Agua fuente de vida, fuente de alegría
    Eres nuestra compañera de viaje
    Hazte encontrar
    Que te veamos
    Se  serena, dulce, amable…”
    DELEGACIÓN CAMERÚN-CHAD

  • SAN JOSE, PROTECTOR DE LA SAGRADA FAMILIA, MODELO DE LA IGLESIA

     
    Equipo de Comunicación de Roma, me pidió que escribiera un artículo sobre San José cuya fiesta es el 19 de marzo.
    Lo primero que me pregunté es  donde podría encontrar suficiente información sobre San José para escribir un artículo. Cuando puse manos a la obra me sorprendí de la cantidad de referencias que había sobre él.
    Me vino a la mente lo que yo viví respecto a él durante mi infancia: la devoción de mi familia a San José, como protector del hogar y patrono de la buena muerte.
    En mi familia, la devoción a San José comenzó hacia los años 60. En esa época hicimos una novena a San José pidiéndole que nos concediera una casa con mejores condiciones, que estuviera cerca del trabajo y de nuestros colegios. En aquel tiempo, debido a  la discriminación hacia las familias católicas del Norte de Irlanda, era difícil encontrar una casa adecuada. Esto de ninguna manera disuadió a mi madre ni a todos nosotros, como familia, y comenzamos la novena a San José el 10 de marzo del año 1960. Antes del final de la novena se nos concedió lo que pedíamos y quedamos muy agradecidos a San José.
    En el mundo católico,  particularmente en la Asociación de la Sagrada Familia, sabemos que José era esposo de María,  Padre adoptivo de Jesús,  y  pertenecía al linaje de David. Protegió a la Sagrada Familia cuando huyeron a Egipto. Trabajó para proporcionar lo necesario a María y al Niño, enseñó el oficio de carpintero a Jesús. A menudo  se le representa como un hombre mayor, ya que evidentemente murió antes de que Jesús comenzara su vida pública. En un libro del Padre Nicholas Schofield leemos: “En la Escritura no se dice palabra alguna en relación con su vida,  y sin embargo San José es uno de los mayores santos y de los más populares, en gran parte debido a su humildad y cercanía de Jesús.” Pio IX le nombró patrón de la Iglesia Universal, y Juan XXIII añadió su nombre al Canon Romano.
    Christopher O’Donnell, carmelita, en una conferencia intitulada “San José, un santo para nuestro tiempo”, subraya la importancia y el papel de San José a través de los siglos. Os transmito algunas ideas importantes de esta ponencia: “En la Iglesia la imagen de San José ha cambiado de unos siglos a otros. Las diversas teologías reflejan los tiempos en que nacieron, y los patrones de devoción se forman a partir de las situaciones históricas y culturales de las diversas épocas. El Antiguo y Nuevo Testamento nos  describen a José como un hombre común, José, esposo de María.  Se le nombra solo 15 veces en los Evangelios. En el Evangelio de Juan, Jesús es el  “Hijo de José,” (Jn 1,45; 6,42), las otras referencias se encuentran únicamente en los Evangelios de la Infancia, de Lucas y Mateo. El énfasis que dan estos evangelistas a la figura de José es muy diferente. Lucas cuenta la historia de los orígenes de Jesús desde la perspectiva  de María, mientras que Mateo lo hace desde San José. Tienen en común algunos puntos importantes como la concepción virginal de Jesús, el nacimiento en Belén,  porque Jesús era miembro de la Casa de David a través de José, la Casa de Nazaret.
    Durante cientos de años ha variado la devoción a San José y muchos santos y fundadores de órdenes religiosas le han profesado gran devoción.
    Se abre una nueva era para la Iglesia cuando León XIII, en 1889,   escribe una encíclica sobre San José, en la que invita a los católicos a rezar a José y María por las necesidades de la Iglesia. Propone a José como modelo de padres, esposos,  vírgenes,   a los ricos y a la nobleza y sobre todo le presenta como modelo de los trabajadores y de los pobres. Hace hincapié en el compromiso de José con el trabajo manual. En esta encíclica León XIII consagra  a San José el mes de marzo.
    En el siglo XX Juan Pablo II nos presenta a José como “guardián del  Redentor “ y subraya la persona y misión de San José  en la vida de Cristo y de la Iglesia
    Desde una perspectiva litúrgica, en la Misas de las fiestas de San José se pone de relieve la poderosa intercesión del santo. Lo llama el  Esposo de la Madre de Dios.  Después del Concilio en el prefacio de las misas de San José leemos: “…Padre Santo, Dios Todopoderoso y eterno te alabamos, bendecimos y proclamamos tu gloria en la fiesta de San José,  porque él es el hombre justo que diste por esposo a la Virgen Madre de Dios, servidor fiel y prudente que pusiste al frente de tu Familia, para que haciendo las veces de Padre, cuidara a tu único Hijo, concebido por obra del Espíritu Santo…”
    Es importante recordar que Juan XXIII añadió el nombre de San José al Canon romano, (ahora la primera oración Eucarística), antes de los nombres de los apóstoles.
    En la liturgia moderna hay  varios temas de devoción que nos presentan a José como esposo de María y guardián de la Sagrada Familia, Padre adoptivo de Jesús y modelo de la Iglesia. Frecuentemente estas tres advocaciones  están unidas en las oraciones de intercesión.
    “Hasta hoy la enseñanza más importante sobre San José es la exhortación apostólica de Juan Pablo II, “Redeptoris custos” que se publicó con motivo del centenario de la primera encíclica sobre San José,  de León XIII, en 1889. La exhortación apostólica retoma muchos puntos tradicionalmente formulados en los escritos acerca de San José, repite las enseñanzas de los papas, sobre el tema, durante los últimos años  diciendo que San José es el más grande de los santos después de María…” (Christopher O’Donell, O. Carm.)
    Aunque hemos recibido muchas afirmaciones sobre la importancia de San José a través de los papas, se nos ofrece una preciosa oportunidad de reflexionar sobre San José, la persona de carácter  confiado y obediente a Dios  cuando  el ángel le habló en sueños. Me refiero a la “Peregrinación de la Sagrada Familia” actualizada por el Equipo de Espiritualidad de Gran Bretaña e Irlanda en 2012, conservando  la fidelidad  al espíritu del venerable Pedro Bienvenido Noailles. En ella se encuentran referencias particulares a San José.  En la segunda estación  se nos invita a meditar sobre la duda de San José, la manera en que después que el ángel le habló en sueños “…despertó José del sueño e hizo lo que el ángel le había ordenado  y recibió consigo a su mujer.” (Mt 1,18-24).  También se habla de él  en la tercera, la sexta, séptima y duodécima estación. Al señalar estas estaciones que nos hablan de San José no quiero quitar importancia al resto.
    Finalmente cuando llegue la fiesta de San José, el 19 de marzo, unámonos en la oración para poder inspirarnos en San José en todas nuestras decisiones y dificultades de la vida y hacernos conscientes de su protección.
     
    Anne Connolly, 
    President of the Lay Associates, Britain.
     
     

  • La mujer de Patu

     

    La mujer de Patu (La “mamá” Muyombe)
    Llevamos solo un mes en Patu.   En nuestra corta experiencia de trabajo  con las mujeres  hemos descubierto lo que sigue:
    La vida de las mujeres se realiza en dos niveles: el  nivel espiritual y la responsabilidad de la familia. En Patu se habla el “kiyombe”por eso se llama a las mujeres: “muyombe”
    Desde el punto de vista espiritual

    La mujer muyombe está bien enraizada en su fe, es valiente y muy comprometida en las actividades parroquiales. Todos los días de la semana canta en la coral, la dirige, toca el tam-tam y ofrece al Señor con alegría  una parte de los frutos de su campo para los sacerdotes, pero sobre todo, como signo de reconocimiento a Dios que le da fuerza para trabajar en el campo. La oración ocupa el primer lugar en su vida. Comienza el día con la Misa y después se dirige a la gruta para rezar a la Virgen, antes de volver a  su casa para llevar a cabo sus múltiples ocupaciones.
    La responsabilidad de la Familia
    La mamá muyombe recorre  16 Km. diarios para trabajar en el campo. Cultiva diferentes tipos de bananas, mandioca, cacahuete,  maíz…por la tarde, ya casi de noche, , llega a casa, cansada pero con su cesto lleno de hoja de mandioca,  mandioca, nuez de palma, madera para el fuego.
    Nada más llegar tiene que ir a por agua al pozo del barrio para cocinar. Ella es quien da de comer a la familia todos los días de la semana, por eso cuando regresa del campo trae lo necesario para la cena de toda la familia.  Prepara las hojas de mandioca, las bananas verdes, y mandioca hervida con la salsa llamada “mawamba”. Son cosas fáciles de conseguir y que no cuestan casi nada porque son  frutos de su cosecha. La comida del domingo es diferente a las demás.  Es el hombre quien se encarga de dar dinero a la mujer para que compre la comida del domingo,  ¡es fiesta!, la mujer debe preparar: arroz, judías, hoja de mandioca, pescado salado, una especie de bacalao. Si el hombre no  da a la mujer el dinero para la comida del domingo, comienza el problema en la familia que,  a la larga, puede ocasionar el divorcio.
    Una parte de los productos del campo se vende. A partir del dinero que sacan hacen el presupuesto para la familia. El martes y el viernes son días de mercado . El mercado del viernes, comparándolo con el del martes es especial, porque con el dinero que la mamá saca el viernes,  debe comprar la comida para la fiesta  del domingo. Terminamos diciendo que en Patu la vida está en manos de la mujer. Si la mujer no es valiente sus hijos no evolucionarán bien.

    Las jóvenes de Patu
    Las jóvenes están muy comprometidas con la parroquia y con el trabajo del campo, como sus mamás. Son alegres, llenas de ambición, aparentemente, pero en la realidad no es así porque las dificultades del lugar las acobardan. La mayor parte de ellas a los 14 o 16 años se convierten en madres. Algunas a pesar de ser madres, vuelven a la escuela, porque los padres aceptan pagar los gastos. Cuando los padres  no pueden pagar los gastos de la escuela se quedan con sus madres.
    Son muy pocas las que estudian sin haber tenido hijos. Otras que no tienen hijos, abandonan la escuela, porque no tiene dinero para pagar los gastos.
    Comunidad de Patu

     
     
     
     
     

  • FRATERNIDAD y TRÁFICO HUMANO

     
    En cada Cuaresma, la Iglesia del Brasil lanza la “Campaña de la Fraternidad”. Para este año, ha escogido como tema de reflexión-conversión-acción: “Fraternidad y tráfico de seres humanos”. El lema es: “Para ser libres nos libertó Cristo” (Ga 5,1)
    La opción por este tema ha surgido de las propuestas de varios grupos que luchan contra el tráfico de personas y el trabajo esclavo, junto con la Conferencia de los Obispos del Brasil (CNBB).
    La situación del tráfico con seres humanos en el país y en el mundo es alarmante: la Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirma que está aumentando el número de víctimas para el trabajo esclavo y la explotación sexual.
    Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Brasil, 2,5 millones de personas al año, son víctimas de estas prácticas, incluyendo hombres, mujeres y niños. Estas víctimas son principalmente personas vulnerables y pobres.
    El tema de la “Campaña de la Fraternidad” llega justamente en el año en que se celebrará en el país la Copa del Mundo 2014, ocasión en la que se recibirán muchos visitantes, lo que puede favorecer la acción de traficantes. La Campaña se intensificará con un trabajo de concienciación para minimizar esta práctica criminosa.
    Según la ONU, el tráfico con seres humanos es bastante lucrativo: mueve anualmente 32 billones de dólares en todo el mundo. De este valor, 85% proviene de la explotación sexual. Estas personas tienen como destino principalmente: España, Italia, Portugal, Francia, Holanda, Austria y Suiza.
    En estas víctimas vemos los rostros de los nuevos pobres consecuencia nefasta de la globalización, donde el sistema de mercado, siempre en continua expansión, privilegia el lucro en detrimento de la dignidad humana y de la vida en todas sus formas.
    Al celebrar el Misterio de la Muerte y Resurrección de Jesús, estamos  invitados a comprometernos a través de la solidaridad, el cuidado y la lucha en favor de las víctimas de esta injusticia que viola los Derechos Humanos.
    Fuente: Manual de la Campaña de la Fraternidad 2014