Autor: AdminWp

  • Cuaresma – Una experiencia de salida misionera para los jóvenes de la Sagrada Familia

    El 19 de marzo de 2022, fiesta de San José, los jóvenes de Sagrada Familia de Burdeos de Montreal, Canadá, fueron al encuentro de nuestros hermanos y hermanas itinerantes.
    Nos reunimos en la iglesia y preparamos bolsas con alimentos, artículos de higiene y té caliente. Nuestro párroco, el Padre Andrés, hizo una oración, subrayando la fiesta de San José, custodio de la Sagrada Familia y su amor fraterno a la humanidad. Nos dirigimos hacia las estaciones de metro con maletas y carritos, en busca de los hermanos y hermanas itinerantes, para conversar con ellos y atender a sus necesidades. Sobre todo, para demostrarles que nos preocupamos por ellos y que los amamos. Éramos ocho. Fue una experiencia espiritual extraordinaria, al mismo tiempo que nos dio mucha paz interior y satisfacción ver sus rostros radiantes. – Hermana Doreen Philippiah
    Experiencia de las participantes.
    Mary Jancy Amalathas: Estoy agradecida de haber participado en esta acción solidaria porque tuve la oportunidad de hacer algo que nunca antes había hecho. Me sentí feliz y emocionada al hablar con gente nueva, conectarme con ella y satisfacer sus necesidades.  El momento más emotivo fue cuando nos bendijeron. Sus amables palabras nos ayudaron a seguir prestando ese servicio. En general, disfruté mucho aquel día y tuve una gran experiencia. Estoy contenta de formar parte de esta actividad con mis amigos de Holy Family Youth, Our Lady of Deliverance Church, Tamil Mission.
    Mystica Jeyathasan: Hola, hola, tuve una gran experiencia con los más pobres al intercambiar con ellos. En lugar de evitarlos, interactúe con ellos como lo haríamos con cualquier otro miembro de nuestra comunidad. Todo el mundo es humano. Una sonrisa, una palabra amable puede alegrar el día de alguien. Esta experiencia nos anima a hacer más salidas como ésta y ayudar a muchas otras personas que lo necesitan. Todos compramos algo y nos dirigimos a 3 estaciones de metro diferentes. Encontramos mucha gente pobre, gracias a Dios, todos estaban con el corazón abierto y algunos nos contaron lo que habían vivido. Ojalá pudiera hacer más salidas como éstas para adquirir más experiencia.
    Jennifer Selathurai: Ayudar a las personas sin hogar ha aumentado mi felicidad y satisfacción. Me hizo darme cuenta de lo bendecida que soy por Dios. Realmente creo que el único significado de la vida es servir a la humanidad tanto como a Dios. Y gracias a esta oportunidad, pude experimentarlo. Este trabajo de caridad también me permitió acercarme a otros jóvenes. Como vivíamos juntos las mismas emociones y convicciones, pudimos compartirlas abiertamente entre nosotros. Ver una sonrisa en los rostros de muchas personas sin hogar nos dio alegría y energía positiva para seguir haciendo este buen trabajo. Estoy dispuesta a repetir este acto de caridad y siempre agradeceré a Dios todas las bendiciones que me ha dado.
    Sophia Jeyarajah: Ayudar a los demás me hace feliz. No hay mejor sentimiento en el mundo que poner una sonrisa en el rostro de alguien que lo necesita. Tuve la oportunidad de vivir esta experiencia que me encantó, el 19 de marzo que también era la fiesta de San José. Espero tener otras oportunidades de repetir este tipo de experiencia.
    Abarna Athiruban: Cuando reflexiono sobre la actividad caritativa que hicimos todos juntos como jóvenes de la Sagrada Familia, veo que fue realmente interesante. Al principio me pareció un poco difícil. Pero cuando empezamos a reunirnos con personas necesitadas en las estaciones de metro, me sentí verdaderamente bendecida. Ayudar a los pobres en sus necesidades me proporcionó una gran satisfacción. Además, ver una gran sonrisa en su rostro me hizo aún más feliz. Esta experiencia particular me permitió aprender una cosa buena, como dijo Jesús: «Da a quien que te pida, sin importarte la apariencia de la persona». Al final del día, tenía una gran paz en mi corazón, porque había ayudado a alguien y lo había hecho feliz. Para concluir, esta experiencia fue algo nuevo para mí y  estoy pensando en hacer este tipo de cosas nuevamente.

     
     

  • Oración para la entrega de las cruces a los nuevos consejeros

    Los nuevos comienzos forman parte de la historia de todo proceso de evolución, también del de nuestra Sagrada Familia. Todo final es, al mismo tiempo, un nuevo comienzo.
    Con los corazones llenos de agradecimiento el día 4 de marzo por la tarde las Hermanas de la Casa General se reunieron para vivir un momento de oración muy especial que marcaba el final del proceso de «entrega» de un Consejo a otro.  Cada uno de los miembros del Consejo entrante recibió una de las cruces transmitidas de generación en generación. Estas cruces, las bendijo el Papa Pío IX. Nuestro Fundador las entregó a las primeras Madres. Más tarde se trajeron a Roma. Desde siempre evocan el recuerdo de estas primeras Hermanas, y de todas las que nos han precedido, dando su vida por la misión común al servicio de la animación y el liderazgo. Felicitamos a nuestra querida Hna. Ana María Alcalde, Superiora General, a la Hna. Malini Joseph, Vicaria de las Contemplativas, a las Hnas. Geni Dos Santos, Jesmin Fernando, Christa Mariathas y Georgine Mufogoto,  las Consejeras que dijeron «Sí» a la voluntad de Dios y a la misión común. El nombramiento de la Ecónoma General aún no se ha producido.
    Agradecemos a los miembros del Consejo saliente su servicio desinteresado a nuestra Familia para llevar a cabo la misión de comunión.

  • VASIJA DE BARRO… ¿CUÁL ES TU TESORO?

    La humanidad teme a la muerte. El miedo a la muerte es ancestral, pero la crisis sanitaria mundial por la pandemia del coronavirus hace que nuestros contemporáneos tengan una conciencia muy aguda de la fragilidad humana, del radicalismo y del cuestionamiento general.
    Es bastante obvio que… “el virus covid-19 ha cambiado totalmente nuestra forma de vivir en comunidad, nuestras relaciones interpersonales e incluso nuestras prácticas espirituales”
    La Luz inspiradora proviene esencialmente de la esperanza en la fe. «No todo se está desmoronando».
    Nuestro fundador, Pedro Bienvenido  Noailles, nos enseñó a discernir la presencia de Dios en los acontecimientos cotidianos de alegría o dolor.
    La crisis sanitaria mundial suena así como una llamada a la conversión a un nuevo estilo de vida, siendo conscientes de la fragilidad humana.
    La prueba dolorosa de la pandemia del Covid-19 puede desencadenar en nosotros un carisma específico que Dios nos ofrece para la salvación de la humanidad.
    La pandemia nos hace conscientes de la fragilidad humana.

    El Papa Francisco nos dice que nunca debemos olvidar que somos como “vasijas de barro” en las que depositar el tesoro que Dios nos ha dado: revelación del misterio de la Encarnación. Cuando olvidamos esto, nos engañamos a nosotros mismos pensando que somos otra cosa que arcilla; entonces pensamos que somos más grandes de lo que somos.
    Somos como vasijas de barro que contienen un inmenso tesoro.
    El apóstol Pablo, hombre sencillo, frágil y físicamente probado, renunció a las grandes frases sugeridas por la sabiduría humana. Sin embargo, fue a él a quien, en el camino de Damasco, Jesús se reveló plenamente, invitándolo a dar a conocer su luz a todos los hombres.
    Pablo fue el primero en darse cuenta de la brecha entre la grandeza de su misión y la debilidad de su propia persona: un tesoro colocado en un pobre jarrón de terracota.
    Muy a menudo, hacemos la misma observación: nuestra pobreza, nuestra insuficiencia, nuestra impotencia ante situaciones que nos superan. Percibimos nuestra tendencia al mal, y la dificultad de resistirlo por la debilidad de nuestra voluntad. Como Pablo, nos sentimos como vasos de barro.
    Compartimos nuestra experiencia personal durante este tiempo de epidemia:
    En general, lo experimentamos con dificultad. Ciertamente, debemos obedecer las reglas impuestas por el gobierno para protegernos y proteger a los demás.  Usar las mascarillas dentro y fuera de la casa es una lucha: la olvidamos o la usamos mal… la exigencia de estar en aislamiento antes, durante y después de la contaminación…nos recuerdan que vivimos en una comunidad… estar privados de Misa, de reuniones comunitarias, de actividades apostólicas (como comulgar en casa, etc.) La repetición de consignas, la advertencia constante del peligro a veces puede crear tensión.
    Pero al mismo tiempo, está la conciencia de que este tiempo nos llama a vivir en comunión con los sufrimientos de los pueblos del mundo entero, a reconocer el amor de Dios y su bendición sobre nosotros, a vivir en acción de gracias.
    A causa del coronavirus, las hermanas de la comunidad de Marino atravesaron un período difícil con sucesivos tiempos de aislamiento, cuarentena y traslados a otras estructuras más adecuadas.
    El 4 de abril de 2021, fiesta de Pascua se vivió en la alegría del Resucitado, pero en el sufrimiento de no poder participar en ninguna liturgia, no recibir la Eucaristía, no vivir en fraternidad. Pero no faltaron los saludos, los contactos, transmitidos por teléfono interno o por el personal de servicio.
    Podemos decir que la comunidad ha sufrido mucho por el covid, especialmente por estos repetidos tiempos de aislamiento. Lo que fue difícil de soportar fue la muerte de nuestras tres hermanas en el intervalo de 20 días.
    Sin embargo, la vida sigue… Queríamos animarnos y nos arriesgamos a organizar la celebración de las Bodas de este año en nuestra Provincia de Italia, después de tantos meses de aislamiento. Hemos elegido celebrarlo en Marino en la casa de las hermanas mayores.
    Las Hermanas que celebraban bodas son : Daniela PALLOTA, 60 ans de vida religiosa, Giovanna PAPA, 60 años, Gertie PEIRIS, 50 años, Jacqueline IMBUNGU, 25 años.
    El 25 de septiembre de 2021, todas las hermanas de la Provincia de Italia con Ana María, el Consejo General y la comunidad local de la Casa General, nos reunimos para dar gracias con ellas y rodearlas con nuestro cariño y nuestra oración, en presencia de nuestras hermanas mayores que son preciosas en nuestro Instituto de la Sagrada Familia.
    También damos gracias al Señor por permitirnos vivir juntas esta celebración, a pesar de la pandemia y después de tantos meses de ausencia. Fue una gran alegría para todas.
    Al mirar los vasos de barro que somos, podríamos desanimarnos. ¡Pero lo que tiene valor, y en lo que queremos centrarnos, es en el tesoro que llevamos dentro de nosotras!
    San Pablo sabía que su vaso de barro estaba habitado por la luz de Cristo, lo que le dio la audacia de atreverse a todo para extender el Reino.
    Como hermanas de la Sagrada Familia, también nosotras llevamos en vasos de barro, un tesoro infinito: La Santísima Trinidad.
    Mirando dentro de nosotras mismas, podemos descubrir una inmensidad, un sol divino en lo profundo de nosotras y a nuestro alrededor.
    Más allá del “vaso de barro” que salta a la vista en los demás, descubramos también el tesoro que hay en ellos. Vayamos más allá de la apariencia.

    Sor Maristella AROKIAM – ITALIA

  • The fragrance of our charism in Rwanda

    El aroma de nuestro carisma de comunión se extiende por el suelo de Ruanda
                                                                                                “Seguid adelante, nada puede detener vuestra carrera”. PBN
    De acuerdo con las palabras de nuestro Buen Padre, las Hermanas de la comunidad de Rushaki, en 2013, tomaron la iniciativa de comenzar el grupo de Asociados Laicos de la Sagrada Familia. La Hna. Scholastique inició su acompañamiento, luego en 2019, la Hna. Vincentia continuó hasta ahora, cuando ya han podido comprometerse. El 14 de noviembre de 2021, 18 Asociados Laicos de la Sagrada Familia hicieron el compromiso. Todos ellos formaban  pareja, integrando un total de nueve matrimonios. La parroquia entera de Rushaki fue testigo de este hermoso acontecimiento de entrega generosa de laicos a Dios por medio de nuestro Carisma. Su alegría estaba más allá de toda expresión. El camino recorrido hasta llegar a este día fue largo, pero nunca vacilaron. Siguieron adelante con la gozosa esperanza de que un día Dios cumpliría su promesa en ellos.
    La preparación intensiva para su compromiso comenzó el 7 de noviembre, con 3 días de retiro guiado por el P. Biabandi DEOGRATIAS. El tema fue: “Eucaristía” porque estamos en proceso de preparación para nuestro Bicentenario de la Bendición Milagrosa. La Hna. Vincentia les explicó las actividades prácticas que eran necesarias para la celebración.  Nuestra líder de Unidad, Hna. Julia MABITSO, se ocupó del último día y subrayó la importancia de la entrega para la Misión, lo que requiere una profundización de la espiritualidad de cada miembro de la Sagrada Familia, que consiste en imitar a Jesús, María y José, cuyas vidas estaban centradas en Solo Dios. El lema de nuestro Fundador: “Gloria a Solo Dios, todo por María y José” debe ser una forma de vida para cada miembro de la Sagrada Familia. También habló de la importancia de la Eucaristía y la Palabra de Dios en la vida de todos los miembros de la Sagrada Familia. Destacó que todos los comprometidos en nuestras cinco vocaciones son miembros de pleno derecho en la Sagrada Familia. Explicó a nuestros Asociados Laicos que NO solo están asociados con nosotras, las Hermanas, sino que se comprometían, como miembros de pleno derecho en la gran Familia fundada por Pierre Bienvenu Noailles.

    El día 14 de noviembre, la celebración de la Eucaristía fue presidida por el obispo BAHUJIMIHIGO Kizitho, asistido por el párroco de Rushaki, el padre David SHIMIYIMANA. El obispo habló con mucha unción de la Sagrada Familia de Nazaret, modelo de toda vida familiar. Hizo una exhortación a implorar a la Sagrada Familia que nos sane de esta pandemia del Covid 19.
    Después que los Asociados realizaran su compromiso se le entregó a cada uno el hermoso ícono de la Sagrada Familia y la Imagen de nuestro querido Buen Padre.
    Para añadir alegría a la celebración y dar testimonio del espíritu de familia, también se les unieron algunas Hermanas y los Asociados  Laicos de Gikongoro. Durante la recepción, el representante de los Asociados Laicos de Gikongoro expresó su alegría regalando a nuevos Asociados Laicos la imagen de la Sagrada Familia.
    Como los pájaros que cantaban a una voz en el árbol del sueño de nuestro Fundador, los Asociados Laicos de Rushaki y Gikongoro repetían, de vez en cuando su lema: “¡Gloria a Solo Dios! Gloria a Solo Dios, por María y José”.
    Los Asociados Laicos que acababan de comprometerse sintieron que estaban preparados para ir y esparcir la fragancia de nuestro Carisma a otras familias en los lugares que frecuentan. Muchos de los que presenciaron la celebración estaban en un éxtasis de alegría y asombro. Algunos comenzaron a preguntar cómo unirse a esta hermosa Familia. De verdad agradecemos a Dios todo lo que hemos vivido.
     
    Gloria a Solo Dios  en Jesucristo, por María y San José.
    Hermana Mary Thanuja VENISMERIN, comunidad de Gikongoro
     

                 

  • T. E. T. Rajan Comparte … (Sacerdote Asociado)

    Una vez cada tres meses, cada uno de nosotros, Sacerdotes     Asociados nos turnamos para organizar la reunión y planificar el día con temas de estudio y discusión, como la fascinante Nueva Historia del Universo y otros. Me lleve una alegría cuando la Hermana Áine me pidió que contribuyera con un artículo para el     Boletín de la Unidad, “Family Links” (Lazos de Familia). Durante mis largos años en Londres, sin otro sacerdote Asociado de la    Sagrada Familia, fueron las Hermanas, especialmente las de Woodford Green, quienes me ayudaron a mantener mi identidad como Sacerdote Asociado. Fueron ellas los que me hicieron sentir como en casa en el espíritu del Buen Padre y me mantuvieron   actualizado con nuevas ideas y con las tendencias emergentes que harían que el apostolado fuera más significativo y relevante. Por lo tanto, en cierto modo, tengo el deber de «informar» sobre cómo me está yendo ahora aquí en mi diócesis de origen.
    Han pasado tres años desde que regresé a Jaffna. Fui nombrado para la misma parroquia donde   había servido antes de ir a Londres hace tres décadas. Los propios feligreses fueron desalojados de sus hogares tradicionales en 1990, por las fuerzas de seguridad, cuando el conflicto étnico se intensificó. Se les permitió el reasentamiento veintiocho años después de su desalojo y nueve años después del final de la guerra. El reasentamiento nunca iba a ser fácil.
     
    La bienvenida
    Al hacerme cargo de mi nueva misión, los Sacerdotes Asociados de la diócesis me dieron una grata sorpresa. Se reunieron de prisa y corriendo para darme la bienvenida a su redil. Eran catorce.
    Vinieron con un camión cargado de plantas, para comenzar una campaña de plantación de árboles como parte de uno de sus     proyectos. Yo estaba feliz de formar parte de un equipo, una vez más. Antes de la pandemia solíamos reunirnos para tratar temas de actualidad relacionados con nuestro ministerio.
    A nivel nacional, somos alrededor de cincuenta Sacerdotes Asociados y organizamos sesiones una vez al año. Estas sesiones nos ayudan a profundizar nuestra comprensión del carisma y de la espiritualidad a la luz de la vocación que hemos recibido y a revisar nuestra vida y misión para hacerla más fructífera y significativa. Los cincuenta procedemos de los dos principales grupos étnicos que han estado en guerra durante tanto tiempo y, sin embargo, la atmósfera amistosa que se crea por el espíritu de familia es algo de lo que la Sagrada Familia puede estar orgullosa. A nuestra manera, propagamos la paz y la reconciliación y somos un ejemplo, especialmente entre aquellos sacerdotes y religiosos que tienen dificultades para ser abiertos y comprensivos entre sí.
    Tristemente se constata que la actitud de algunos obispos    diocesanos del país hacia la Asociación es, en el mejor de los casos, «tolerante». Parece que piensan que la espiritualidad de los sacerdotes diocesanos es lo suficientemente buena para nuestra santidad y ministerio y que no hay necesidad de otra asociación que, a su juicio, es una distracción.
    El asunto se discutió en una de nuestras reuniones y el anfitrión del día señaló, con razón, lo que el Papa Juan Pablo II había  dicho sobre esta actitud.
    «Otras ideas o referencias a otras tradiciones de la vida espiritual pueden contribuir al camino del sacerdote hacia la perfección, ya que son capaces de enriquecer la vida de los sacerdotes individuales, así como de animar el sacerdocio con preciosos dones espirituales. Tal es el caso de muchas asociaciones eclesiásticas antiguas y nuevas que    acogen a los sacerdotes en su familia espiritual». (Pastores  dabi vobis1992 no. 31).
     
    Ministerio parroquial
    En cuanto al ministerio parroquial, he tenido que lidiar con dos problemas principales. El primero es acompañar el reasentamiento de mis feligreses y el segundo es ayudar a la gente a sobrellevar los confinamientos y su impacto en todos los aspectos de su vida.
    Durante la larga guerra y los múltiples desplazamientos,   estas personas han perdido el acceso a todos sus bienes. La dolorosa realidad es que, al   regresar a lo que era su ciudad de origen, todavía se sienten «desplazados» porque no tienen puntos de referencia para identificar el lugar donde vivían
    Sus casas, iglesias, escuelas, conventos e incluso cementerios han sido arrasados por razones que solo conocen las Fuerzas de Seguridad.
    Los planes de vivienda principales y los centros de formación profesional, por sí solos, no  pueden proporcionar soluciones a las personas que han sido  objeto de brutal violencia y desplazamiento. Se necesita un  enfoque mucho más integral y una estrategia reflexiva, para reconstruir una comunidad golpeada por la guerra. Debe ser uno que aprecie el vínculo íntimo entre la vida de un pueblo, su tierra y sus medios de vida, y que tenga en cuenta su realidad actual. Pero mis feligreses han tenido que soportar y siguen aguantando un proceso de reasentamiento bastante desordenado, contando solo con su resiliencia.
    Con sus desgarradoras experiencias a lo largo de los años de guerra y múltiples desplazamientos, habían perdido todo sentido de pertenencia a una comunidad. Esto ha seguido siendo un serio inconveniente que debe ser abordado como un asunto de suma importancia por pastores como yo comprometidos con su causa.
     
    El impacto del Covid19.
    Las restricciones impuestas para prevenir o minimizar el riesgo de Covid-19 han empeorado aún más las cosas para mi ya asediada comunidad. Sin los medios para obtener ningún  ingreso durante los confinamientos, muchos no pueden alimentarse y alimentar a  sus familias. Esto podría exacerbar aún más la desnutrición y la deficiencia de micronutrientes en los más pobres y vulnerables de la sociedad.
    Tengo seis comunidades a las que cuidar, alrededor de 450 familias, todas ellas luchando por instalarse y sobrevivir a través de las restricciones  impuestas como resultado de la pandemia. La tarea es pesada y multiforme.
    La gente ha llegado a depender de su sacerdote para defender su causa ante las autoridades en asuntos de vivienda y reasentamiento, de su derecho a la vida y a la seguridad; a los medios de subsistencia, instalaciones para la educación y el bienestar de sus hijos. Y ahora, durante la pandemia, dependen de  nosotros para pedir una ayuda de urgencia al Estado, las ONG y a los simpatizantes.
    Mi pequeña casa parroquial se ha convertido en un refugio   parala gente, independientemente de su casta y credo, donde sienten que sus problemas son escuchados y, cuando es  posible, abordados con afecto y con una sincera dedicación.
     
     
     

  • Una semana para despertar

     

    Como respuesta a la llamada del Capítulo para trabajar en nuestras relaciones comunitarias, nosotras, las que formamos  la comunidad de Overport, decidimos pasar una semana juntas en las montañas Drakensberg, dándonos tiempo para reflexionar y compartir  las preguntas y las respuestas sobre la vida comunitaria mientras pasamos un tiempo de calidad relajándonos y disfrutando de la belleza del paisaje.
    Mientras nosotras, Tshidi, Marion, Colette y Cathy, nos instalábamos en unas vacaciones muy necesarias, recibimos noticias de que había una ola de saqueos y caos general en Durban (y Pietermaritzburg) y también Gauteng específicamente.
    Parecía que la locura se había apoderado de dos de nuestras regiones, a saber, KwaZulu Natal y partes de Gauteng. Los informes de televisión mostraron escenas de la policía superada, en número, por los saqueadores e incapaces  de contener la situación. Vimos con horror e impotencia cómo reinaba la anarquía durante unos días, parecía que nadie era  capaz de detener la mentalidad de la mafia de saquear, destruir e incendiar tiendas, farmacias y casi cualquier edificio que almacenaba o vendía productos.
    Los sudafricanos comunes y corrientes tenían miedo de abandonar sus hogares al ver las calles tomadas por turbas de jóvenes, y no tan jóvenes, que, como ellos, también estaban atrapados por esa mentalidad de destrucción.
    Fue un esfuerzo concertado y planificado para desestabilizar el país y las personas que organizaron esta revuelta eran partidarios del ex presidente del país que estaba en prisión por desacato al tribunal. Se negó a responder a las preguntas sobre los cargos de corrupción en su contra que le dirigía el juez que presidía la Investigación sobre la Captura del Estado.
    Parecía que el sueño de Nelson Mandela, nuestro primer presidente elegido democráticamente por nuestra Nación Arco Iris, se estaba esfumando rápidamente mientras se incendiaban los edificios despojados de sus bienes ¡especialmente tiendas! La mayoría de los sudafricanos observaba con horror y miedo la pesadilla que se desarrolló durante esa semana del 11 al 16 de julio.
    ¡Este fue un momento de Kairos para África del Sur! Aunque todavía somos relativamente jóvenes como democracia, 27 años, esa semana nos enseñó que tenemos un largo camino por recorrer en la construcción de una nación arcoíris, verdaderamente democrática donde la dignidad de cada persona esté defendida y respetada.
    ¡Como nación, habíamos estado durmiendo y esa semana fue un despertar violento! Sí, nos entristece la corrupción dentro del gobierno y los políticos, la violencia continua contra las mujeres, la mala prestación de servicios, la creciente pobreza, etc., etc. ¿Enfrentamos los desafíos o continuamos enterrando nuestras cabezas en la arena esperando que no vuelva a suceder???
        
    El desempleo se sitúa en el 34,4 % y el desempleo juvenil en el 64,4 %, esta es nuestra realidad, tenemos una población juvenil masiva, abierta a la manipulación para cualquier fin, cuando se les promete una salida de su sombría situación actual. A menos que nosotros, como país, tomemos medidas activas para cambiar esta sombría realidad, especialmente para los jóvenes desempleados el miedo y los disturbios podrían estallar en cualquier momento. ¡Tiene que haber una alternativa a la búsqueda de empleo, a la de crear empleo!
    ¡Sudáfrica es una tierra de fuertes contrastes! Después de la conmoción inicial, las comunidades comenzaron a organizarse a medida que se unían para apoyarse y cuidarse mutuamente. Alimentos, especialmente pan y leche, dados gratuitamente a cada familia, independientemente de sus necesidades. La generosidad de la gente disminuyó el horror de esta semana, especialmente la generosidad de nuestras hermanas y hermanos musulmanes.
    Una organización que siempre está lista para ir a donde sea, a donde haya mayor necesidad,  la organización “Gift of the Givers” fundada por Imtiaz Sooliman, organizó paquetes de alimentos para un mes y los distribuyó a varias ciudades afectadas, especialmente a las comunidades rurales.
    En algunas comunidades, las personas formaron cadenas humanas para proteger las tiendas, propiedad de ciudadanos extranjeros. Hacia el final de esa semana, fue reconfortante ver a la Nación del Arco Iris realmente trabajando como personas con discapacidades, ancianos, personas de todas las comunidades que se unieron para ayudar a limpiar las calles y a reconstruir lo que fue destruido. En todas partes la gente cantó el Himno Nacional mientras se reunían para demostrar que la unidad es la fuerza en la limpieza y la reconstrucción. ¡Desgraciadamente, varias tiendas pequeñas no tenían seguro ni los medios para recomenzar!
    ¡Los desastres, los tiempos oscuros, tienen una manera de sacar lo mejor de la humanidad! Una de las organizaciones con las que estamos estrechamente involucrados, el Centro Denis Hurley (DHC), donde Cathy trabaja, ha experimentado desde el comienzo de la pandemia una gran efusión de generosidad de personas de todos los grupos religiosos, musulmanes, hindúes, judíos, cristianos y personas que solo quieren marcar la diferencia.
    El DHC trabaja con las personas sin hogar del centro de la ciudad proporcionando comidas, duchas, servicio de lavandería, una clínica médica, asesoramiento y derivación a una rehabilitación financiada por el gobierno para usuarios de sustancias, proyectos de autonomía, defensa y servicios para refugiados y solicitantes de asilo. El domingo por la noche, después de la semana de disturbios, un camión de 4 toneladas llegó al DHC con una variedad de alimentos: frutas y verduras, pan y pasteles. El lunes por la tarde, se donaron alimentos a varios grupos, hogares de niños, hogares para ancianos y discapacitados, planes de alimentación comunitaria, familias de refugiados, etc.
    ¡Donde hay un gran sufrimiento, abunda una compasión aún mayor!
    Nuestra oración por nuestro país y el mundo, para que seamos esas velas de esperanza ardiendo intensamente en medio de lo que parece oscuridad, para que podamos ver la chispa de la divinidad en cada criatura, ¡para que veamos la bondad de Dios en todas partes!
    Marion, Colette, Tshidi, Cathy
    Comunidad de Overport – África del Sur
     
             
     
     
     

  • 12 de noviembre – ¡En formación para el Capítulo!

     
    En tu Espíritu, reúnenos,
    En tu Espíritu abre nuestros corazones,
    En tu Espíritu, oh Dios,
    guía y dirige nuestro camino
    Esta fue la oración que las Capitulares, dirigidas por el Facilitador del Capítulo, Matthieu Daum, pronunciaron juntas, al comenzar la reunión on line del 12 de noviembre.  Una frase de la oración decía»: Los recuerdos nos conectan»,  luego, el texto del Capítulo de 2014 que inspiró nuestro «Éxodo», nuestro deseo de caminar  juntas, para llegar a la otra orilla:  Con “el cinturón en la cintura, las sandalias en los pies… el bastón en la mano…”
    El mediodía en Europa, y algunos países africanos – las 6 de la mañana en Perú, las 7 de la tarde en Filipinas… fue el espectro de tiempo que estábamos viviendo – y que mantendremos a lo largo del Capítulo. 
    La reunión ha sido, en cierto modo, un ensayo, una práctica, que nos ha servido para familiarizarnos, aún más, con los procedimientos y las habilidades técnicas del Zoom, para que todas podamos cambiar nuestros nombres de pantalla, levantar nuestras manos virtuales para votar o hablar, y aprender a utilizar la plataforma de votación oficial que estará en funcionamiento en, apenas, dos semanas.   
    Matthieu, refiriéndose al hecho de que este Capítulo «telemático» es una experiencia totalmente nueva para todas nosotras, en la que muchas permaneceremos en nuestras propias comunidades, subrayó la necesidad de una estricta confidencialidad, y nos recordó que el horario prevé cuatro horas de trabajo conjunto, dejando un amplio tiempo durante el resto del día para la oración, la reflexión profunda y el discernimiento que deben caracterizar a todo Capítulo.
    Por unanimidad, aprobamos el Directorio Capitular y el programa del Capítulo, y votamos que el Equipo de Facilitación, que trabajó durante el Proceso de febrero-marzo de 2021, continúe «guiando y dirigiendo nuestro camino» a lo largo del Capítulo.
    Hemos examinado algunos asuntos que necesitarán atención inmediata al comenzar el Capítulo, para prepararnos para las votaciones necesarias, y finalmente hemos confirmado que nuestras reflexiones personales sobre cada uno de los «documentos de trabajo» de los Grupos Preparatorios serán el trampolín del que surgirá nuestro diálogo y las decisiones del Capítulo.
    Que el Espíritu de Sabiduría de Dios nos acompañe a todas mientras nos lanzamos a las profundidades.
     
     

  • Premio Hércules en Alcalá la real (JAÉN) a las Hermanas de la Sagrada Familia de Burdeos

    La Sagrada Familia ha permanecido en Alcalá la Real durante 48 años, desde 1972 hasta 2020. Se cerró la comunidad religiosa en Noviembre. Ahora la presencia de la Sagrada Familia continúa en la Vocación Laical, con un nutrido grupo de Asociados Laicos Comprometidos.
    El viernes día 18 de Junio, acompañaron a la comunidad de Campohermoso (Almería) a recoger el premio Hércules, concedido por el Ayuntamiento de Alcalá la Real a personas o colectivos que se han destacado en diferentes campos a favor de las gentes del pueblo.
    Dejemos que el propio Ayuntamiento, nos diga los motivos por los que se nos concedió dicho premio:
    “A LAS HERMANAS DE LA SAGRADA FAMILIA DE BURDEOS. POR LA LABOR DE SU CONGREGACIÓN EN ALCALÁ LA REAL Y ALDEAS DURANTE 48 AÑOS, A TRAVÉS DE MÚLTIPLES Y DIVERSAS ACTIVIDADES SOCIALES Y PASTORALES, ATENTA SIEMPRE A LAS NECESIDADES DE LOS MÁS DESAMPARADOS, HACIENDO EL BIEN Y COLABORANDO EN TODAS LAS PARROQUIAS.
    FRUTO DE SU LABOR NACIERON EL TALLER OCUPACIONAL O PROMI EN ALCALÁ CASCO, LA COOPERATIVA DE CONFECIÓN EN LA RABITA. SU APUESTA POR LA IGUALDAD, LLEVÓ A ESTAS HERMANAS A PONER EN MARCHA CLASES DE ALFABETIZACIÓN, CORTE Y CONFECCIÓN, TRABAJOS MANUALES, ASÍ COMO CHARLAS DE FORMACIÓN. TAMBIÉN GRUPOS DE TEATRO DIRIGIDOS A JÓVENES, U ORGANIZACIÓN DE VIAJES PARA FAMILIAS SIN RECURSOS, HAN SIDO OTRAS DE LAS MUCHAS BUENAS OBRAS, SEMBRADAS POR LA CONGREGACIÓN DESDE 1972 HASTA HOY”
    La recogida del premio fue una fiesta entrañable, compartiendo este reconocimiento con otros premiados y personas queridas del pueblo, con las que  tanto hemos compartido a lo largo de estos años.
    “Al entregaros a las obras de la Asociación, no os separasteis de los que viven bajo la ley común; con sus ángeles custodios los acompañáis en este valle de lágrimas para atraerlos a Jesucristo o mantenerlos con El, en la medida de vuestras fuerzas compartís con ellos todas las molestias, trabajos y peligros del viaje”    P.B.N.
    (Compartimos estos videos del acontecimiento y la fotografía de los Laicos Asociados en Alcalá, junto con la comunidad de Campohermoso).
                                                                                                           
     

     
     
     
     

  • La Sagrada Familia en BARCELONA

    Colegio de Loreto 1845
    Hoy os invitamos a todas a realizar este camino, no es el de Santiago, parecido, pero algo más largo: 167 años, leíste bien: años. Nos van a acompañar unas señoras de la época: intrépidas, valientes, luchadoras, emprendedoras y audaces.
    Partimos de Barcelona, pero antes pasamos por Madrid, y llevamos compañía, alguien muy importante y gran conocido: el Buen Padre. Estamos en 1845, visitamos la fundación de Madrid y allí mismo se le ofreció, al Fundador, la oportunidad de abrir un Colegio semejante al que ya funcionaba en Madrid.
    La madre de una alumna de este Colegio, fue de improviso, a visitar al Buen Padre y a la Madre Bonnat, para llevarles una carta del Cónsul de Barcelona, el Sr. Lesseps, pidiendo se hiciera en Barcelona otro Colegio semejante al de Loreto de Madrid.

    Ya están padre e hija, examinando pros y contras de esta propuesta. Por un lado, una mujer al estilo de Teresa de Ávila, y por otro un hombre con espíritu de apóstol a lo Pablo. Aceptado, con una condición: que en Barcelona, capital, no existiera otra Comunidad docente.
    Pocos días después recibieron una carta del Sr. Villasequía que afianzaba la proposición y adelantaba que varias familias de Barcelona garantizaban la asistencia de sus hijas, contaban ya con alumnas suficientes. Podría incluso abrirse el establecimiento en el mes de septiembre. Obra ya segura, preparada para la marcha…
    Por eso desde Burdeos – dónde había ido la M. Bonnat, a preparar entre otros asuntos, el viaje a Barcelona- salió en agosto, acompañada de Sor Mª del Sagrado Corazón, que sería la primera profesora de la nueva Obra.
    Todo parecía caminar a buen puerto. Pero el problema era el dinero, que había que tener muy en cuenta en el proyecto de la Fundación. La Madre Bonnat acudió a la Superiora General de la Esperanza, Madre Teresa, que inmediatamente se ofreció a ayudarle. Le llevaría el dinero a la diligencia en la que viajaba, ya que pensaba continuar con ella hasta Toulouse. Primera decepción. Al llegar al lugar se encontraron una nota que decía: “por circunstancias inesperadas se ha aplazado el viaje”…, y del dinero ni una palabra Llovía torrencialmente, acaso presagio de lo mucho que iba a costar esa Fundación. Tristes, abatidas y sin dinero continuaron el viaje. .Llegaron hasta cerca de Bèziers, dónde pararon cinco horas y a continuación lucharon con viento y lluvia.
    Al llegar a Montpellier, la Madre Saint Paul, Superiora de la Comunidad, al verlas tristes y desanimadas, se ofreció para acompañarlas hasta la Junquera. Esta compañía les dio ánimos para seguir y ¡por fin! llegaron a Barcelona.
    Buscaron lugar para hospedarse y fueron a visitar al Sr.de Lesseps y al Sr. Villasequía. En casa de este último iban a recibir el gran disgusto: al verlas, muy azorado y confuso lanzó una exclamación de sorpresa: “¡Oh, ya no las esperábamos… como había pasado septiembre…! No contábamos con Vds. y nuestras hijas han salido ayer para Perpiñán, al Colegio de las Religiosas del Sagrado Corazón…”
    “No, no se desanimen, -les decían- veremos lo que podemos hacer…” Al día siguiente volvieron a verse, con muy buenas palabras, pero no les solucionaron nada. Indignada interiormente, la Madre Bonnat, tomó la resolución de comenzar la Obra, sin fondos, sin amigos, sin ayuda y sin conocer a nadie. La Madre Bonnat, “mujer de rompe y rasga”, se fue a un hotel, pagó 4 francos, por persona y por pensión completa.
    Ya tranquilas las dos, escribieron a Toulouse, para pedir el dinero prometido y a Madrid solicitando alguna ayuda. La Madre Stanislás se puso enseguida en movimiento y acudió a un rico banquero, padre de una alumna del Colegio… Este buen señor después de mucho hablar les prestaba 1.000 francos al 8% de intereses. Rehusó la oferta. Y mientras un “rico” se negaba, un “pobre” amigo vendedor de telas se ofreció a darles ¡2.000 francos sin interés ninguno!
    La Madre Bonnat no se queda quieta, es imposible para ella: En este tiempo imprime unos folletos de propaganda. Pide el coche al Sr Lesseps, que estaba bien dispuesto a ayudarles y en primer lugar van a visitar al Obispo, que les prometió ayuda. En todo lo que dependiera de él.
    Los Gobernadores Civil y Militar, también las acogieron cordialmente El Gobernador Militar, fue encantador presentándoles a su hija de tres años, futura alumna.
    Un día el Señor Lesseps se presentó a visitarlas y comunicarles que las Religiosas del Sagrado Corazón ¡acababan de fundar una casa en Barcelona…! Nuevo golpe que había que asumir.
    A pesar de esta panorámica, animadas por muchas personas buenas, y confiando en la Providencia, siguieron enviando prospectos anunciando la próxima apertura del Colegio de Loreto.
    Después de mucho andar, preguntar e indagar, en la Plaza de Santa Ana alquilaron un piso grande, en la casa del Marqués de Cerdanyola y pagaron 3.000 pesetas por un año.
    La Madre Bonnat envió desde la comunidad de Madrid a Sor Stanislas. También habían llegado algunas hermanas de Madrid para completar la Comunidad. Todo parecía que iba por buen camino.
    La casa se inauguró el 1 de noviembre de 1845 “Así fue como la Sagrada Familia se implantó en Barcelona, en el Colegio de Loreto”, el día de Todos los Santos.
    En marzo de 1846, el Buen Padre visitaba Barcelona, llevándose una excelente impresión de las niñas y del Colegio. “Las autoridades eclesiásticas me han recibido muy bien. Creo que están dispuestas a favorecer todas nuestras Obras…”. Pero muy poco después las cosas cambiaron de rumbo y dieron ocasión a grandes sufrimientos para el Buen Padre. La historia nos lo irá contando. Mataró fue una sombra negra que oscureció el horizonte…
    La Primera Superiora de la Provincia catalana fue la Madre Stanislás Fournier, religiosa de gran valor, que dio a la Obra un buen nombre y la impulsó con su labor perseverante. Pero esta Madre fue ante todo un apóstol.
    En marzo de 1846, después de una corta estancia en Burdeos volvió la Madre Bonnat a España, esta vez se dirigió a visitar la Obra, ya en marcha, del Colegio de Loreto. En 1851, el Colegio iba muy bien y había que buscar un nuevo edificio.
    Y lo encuentran. Se trasladaron a la propiedad de los Duques de Medinaceli, en la Plaza de la Cucurulla. Lo anuncia el Diario de Barcelona, elogiando la labor educativa de las religiosas, invitando a las familias a que visiten el local, donde serán bien recibidas por la Directora, la Madre De Lesseps.
    “El día primero del próximo septiembre del año escolar, en el hermoso Centro de educación, que bajo la advocación de Nuestra Señora de Loreto, dirige con tanto acierto en esta ciudad la distinguida Dama de Lesseps, las personas que gusten podrán visitar el establecimiento, sito en la Plaza Cucurulla, antiguo palacio de los Duques de Medinaceli…”
    En octubre, recalcando la unión que existe entre las casas de España, escribe: los Colegios de Barcelona y Madrid, se han ofrecido a socorrer el orfanato de Pinto.
    Llegamos a 1873, en el trascurso de estos años que han pasado, pocas novedades importantes. Las alumnas se multiplican y a todas se les inculca el sentido de la solidaridad. El mayor inconveniente para este proyecto, era la mala instalación de que disponían. Llevaban 18 años en un Palacio Feudal, tan solo contaban con el primer piso, solo había salones contiguos, que servían, según el momento del día: de capilla, comedor, dormitorios, clases… Las dificultades eran muchas para poder vivir una vida religiosa.
    Esta vez además de andar, buscar, indagar… hay que rezar. Cuando buscaban un solar para construir un Colegio fuera de la ciudad, encontraron una antigua casa de campo, la Torre de los Agustinos, en un sitio privilegiado, en medio de una plantación de naranjos. La única dificultad era el precio, éste sobrepasaba las posibilidades de la Comunidad. La Providencia se manifestó a través de amigos, que completaron el primer pago que había que hacerse al contado. Antes de un año ya estaban las hermanas y el numeroso internado instalados en esa casa.
    El 11 de febrero de 1873 se proclama la 1ª República en España. El Ejército se subleva y en su mayoría se une el pueblo. El Cónsul francés se personó en el Colegio, para aconsejar que si llegaba el momento de la invasión del edificio deberían izar la bandera francesa.
    La comunicación con Francia, no era posible. El Capellán de Colegio, fue hecho prisionero en la misma puerta. Los obreros suspendieron los trabajos, las alumnas iban disminuyendo, y llegaron a reducirse a 14 o 15. La Hermanas siguieron en sus puestos.
    En 1878, España ya está en paz. El número de alumnas crecía, el Colegio se queda pequeño, se vuelve a pensar que se necesario cambiar de casa, o construir un edificio apropiado para lo que era un colegio, con internado en la misma finca.
    Siempre con la fe puesta en la Providencia de Dios, consiguieron que el 31 de marzo de aquel mismo año se pusiera la primera piedra. Al día siguiente hablaban del nuevo internado del Colegio de Loreto, en Barcelona, que se empezaba a construir en Las Corts de Sarriá.
    El Colegio del Externado iba aumentando cada vez más. La Madre de Lesseps buscó afanosamente una casa que reuniera las condiciones necesarias, pero no tuvo éxito. Un año trascurrió sin que nada cambiara la situación. Por fin, aunque no era el local conveniente, la Madre dio la autorización a una de las zonas más bonitas de Barcelona: la Rambla de los Estudiantes. Alquilaron por cinco años, el primer piso de una vivienda amplia y moderna. Se inauguró el 2 de julio fiesta de la Visitación de la Santísima Virgen.
    Aumenta el número de alumnas, el local es insuficiente. La Madre se enteró por casualidad, de que un hotel en la Calle Puertaferrisa, en la casa señorial de los Marqueses Aitona y de Plá estaba libre, y el propietario pensaba alquilar.
    Con el correr de los tiempos, este Colegio, sito en el casco antiguo, dejó de reunir las condiciones sanitarias necesarias. No tardaron mucho las Religiosas en darse cuenta de que este Caserón de Puertaferrisa era insuficiente para atender las necesidades de un Colegio, que cada día alcanzaba más prestigio en todos los aspectos.
    Después de una constante búsqueda, dieron con un edificio ideal, para la realización de sus planes: fue el suntuoso chalet de la familia Simón, en la calle Mallorca esquina a Vía Layetana.
    Este Colegio, se abrió en octubre de 1924; iban alumnas externas y mediopensionistas. La Comunidad estaba formada por Religiosas francesas y españolas, ya que la reputación de Loreto fue debida siempre a la enseñanza de lengua francesa. Eran ya 306 alumnas.
    En 1931 llegó la República Española, con el cariz anticlerical que tomaban los acontecimientos. Varios amigos del Colegio, hombres con gran visión de futuro, aconsejaron a la Madre María José Pouget, Superiora del colegio, que el Centro se secularizase. Las Religiosas se vistieron de seglar y fueron a vivir a un piso en la calle Aragón, cedido por la Presidenta de las antiguas alumnas llamadas en Barcelona Madres Cristianas.
    Al estallar la guerra civil, en 1936, el Colegio de Loreto, como todas las demás Instituciones similares, se vieron obligadas a cesar en sus actividades pedagógicas. Las Religiosas se refugiaron donde pudieron. El edificio fue respetado y conservado de manera satisfactoria.
    Durante todo el tiempo que duró la guerra, el Colegio fue utilizado por la Delegación de Enseñanza, como una dependencia de formación para los Maestros.

    El 27 de enero de 1939, a eso de las 9 de la mañana de aquel día en que la comunidad rebosaba de alegría por la liberación, apareció el Capellán de Loreto que a falta de otras personas legales, se consideró dueño del edificio. Desde el primer día, aprovechando que la Capilla se había conservado intacta, se pudo celebrar el Santo Sacrificio de la Misa.
    Retomamos la historia después de salir el Colegio de la Calle Mallorca
    Hacia 1960 se empezó a plantear de nuevo la necesidad de trasladar el Colegio a una zona menos contaminada por la polución.
    Se construyó un pabellón destinado a clases, en la finca de la calle Anglí nº 58. Destinándose la Torre adquirida en 1963, para Casa Provincial y Juniorado.
    En el curso 1965-1966, se abrió en dicha casa de Anglí el Colegio de Loreto, y allí continuó hasta que se terminó la Construcción del nuevo Colegio, en la Avda. de Pearson, en 1968.
    A finales de los años setenta, y después de muchos estudios de todos los Centros de Enseñanza de la Sagrada Familia en España, el Colegio de Nuestra Señora de Loreto de Barcelona pasó a la Fundación San Pablo, constituida en Barcelona como Abad Oliva. A partir de 1981 fue el Colegio Abad Oliva, dejando de pertenecer a la Sagrada Familia de Burdeos
    Se quedaron trabajando allí todo el personal seglar y alguna Religiosa, que permaneció en el mismo hasta el curso 2002-2003.
    En 1981, una vez que el alumnado paso al Colegio de Pearson, los dos edificios de Anglí los ocuparon dos Comunidades, Anglí 1 y Anglí 2, que a partir de ese año continuaron con su labor apostólica: Catequesis, Parroquia San Vicente, Bonanova, visita a los enfermos, alfabetización en el Rabal, los Sin Techo, Fundación Adsis…
    En 2016, Anglí1, se cerró pues las condiciones del edificio y la edad de las hermanas no era lo más indicado para continuar allí. Y aquí continuamos 7 hermanas, en la bonita Torre de Anglí, viviendo nuestra jubilación, lo mejor posible
    Si fue difícil a nuestras valientes y emprendedoras antecesoras, ahora es igual de difícil encontrar quien esté dispuesto a hacerse dueño de esa hermosa casa.
    Hemos llegado al final de esta Peregrinación, nos queda otra – LA SAGRADA FAMILIA POR TIERRAS DE CATALUÑA. ANIMO Y A EMPEZAR DE NUEVO.
    Milagros García, comunidad de Anglí 1
     

  • Colegio de El Monte – Málaga

    Querida Familia: estoy aquí para compartir con vosotros cómo he vivido este año el tres de febrero, yo comparto mi vivencia del colegio, otras hermanas de la comunidad os hablarán de lo vivido en comunidad.
    Realmente ha sido una sorpresa, y me ha hecho vivir algo muy grande. En el colegio todos los años iba el Sacerdote, se exponía al Señor y los cursos iban pasando por la capilla, Se tenía un ratito de oración y recibían la bendición, resultaba un momento la verdad que muy bueno.
    Con la pandemia todo está un poco trastocado, y este día se iba a reducir a lo que los profesores hicieran por las clases, según las posibilidades de cada uno. Yo la verdad, lo tenía dentro del corazón y no sabía qué hacer, creo que me había limi-tado aceptar la si-tuación de que este año, por el virus, no se podía hacer otra cosa.
    Hablando el mar-tes, día dos, con un sacerdote que ha sido capellán del colegio, le dije: “fíjate qué pena este año para el día del Milagro no se va a hacer nada, solo lo que los profesores ha-gan en las clases.” Me dice él, “¿cómo no se va a poder hacer nada, algo te-néis que poder hacer.” Eso quedó en mi corazón dando vuelta y el miércoles día tres yo iba por la mañana al colegio con esta preocupación dentro, dándo-le vueltas. Cuando llegué le digo a Isabel la directora:
    – “Isabel tengo algo que decirte”, pero vino alguien a hablar con ella y tuvo que marchar a sustituir a una clase, porque había muerto el padre de una profeso-ra, hermana de Marta la mujer de Manolo Plaza, y así pasó la cosa, que no pudimos hablar. Yo me quedé con pena pero aceptando la realidad.
    Más tarde tuve que subir a dar un recado a una clase y vino ella a mi encuentro, y me dijo;
    -“Dory, ¿no podríamos hacer algo? Algunos profesores me han pregun-tado, si no podríamos hacer algo, ¿no podría pasar el Señor por las clases?,” y yo le contesté: “pues eso es lo que te quería decir yo.”
    Y de no haber nada previsto, se vivió una experiencia preciosa, de en-cuentro con el Señor. Cuando escu-chamos a Dios en nuestro corazón y nos abrimos a lo que dicen los de-más, se realiza lo que Dios quiere y desea para nosotros. Yo experimen-té que el Señor quería ir al encuen-tro de los niños.
    Tomé la custodia y fui pasando por todas las clases. La primera clase por la que pasé fue tercero de la ESO: se quedaron sobrecogidos, no esperaban la presencia del Señor. Y así fue transcurriendo por todo el cole-gio; los niños acogieron y apreciaron este encuentro.

    Fue una vivencia muy fuerte, y dije a los niños:
    – “Mirad, no estaba previsto que el Señor viniera hasta aquí, pero Él ha queri-do venir hasta vosotros. Ya que no podíamos ir todo el colegio a la capilla como otros años, por el virus, Jesús en la Eucaristía ha venido a las clases, no quería perder este encuentro con vosotros.”
    En una clase de primaria antes de pasar yo con el Señor, la profesora ha-bía hablado a los niños del Milagro y rezado con ellos. Ellos le dijeron a la profesora: “¿Seño, y no podía pasar por la clase el Señor?” Ella que no sabía nada les dice: “cla-ro, si se lo pedís con mucho amor y fuerza, a lo mejor.” Y de repente aparezco yo en la clase con la Custodia, ella se emocionó y empezó a llorar. Y los niños también se quedaron…
    Hablé con los niños, sobre todo con los mayores, y les dije: “Mirad, esto no está organizado, yo vengo con el Señor porque creo que ha sido Él el que no quería que pasara este día, sin el encuentro con vosotros, y se ha podido rea-lizar porque Isabel ha escuchado al Señor, que habló a su corazón y a los profesores. Yo así lo vivo, como obra del Señor. Él lo ha querido y ha buscado el medio, pero cuenta con nosotros para realizarlo. De ahí la importancia de la escucha.
    Dory