LA VIDA RELIGIOSA FEMENINA

En esta etapa de la sesión destacaron los dos días que pasamos profundizando: el tema de “La vida religiosa femenina” a partir de la nueva visión del mundo y poniendo el énfasis en la perspectiva femenina. Nos ayudó Giselle GÓMEZ, stj.

LA VIDA RELIGIOSA FEMENINA

 

 
En el proceso de la sesión el grupo da un paso más acercándose gradualmente a los desafíos que nos plantea la vivencia de los votos en la sociedad actual.
 
En esta etapa de la sesión destacaron los dos días  que pasamos profundizando: el tema de “La vida religiosa femenina” a partir de la nueva visión del mundo y poniendo el énfasis en la perspectiva femenina. Nos ayudó Giselle GÓMEZ, stj.
 
Su método fue muy interactivo a través de diaporamas, canciones, textos para interiorizar, momentos de “meditación”, de escucha de Dios, de sí misma, de  los demás. Espacios  de diálogo e intercambio.
 
Todo gira en torno a la nueva visión integrada de los votos y de  la Vida Religiosa Femenina, esencialmente mística y profética. Alguno de los pensamientos que Giselle expreso nos ayudan a mirar estas realidades con ojos nuevos.
Los votos entendidos desde una perspectiva relacional pueden convertirse en una energía dinámica para impulsar el cambio si los vivimos para la misión.
Cuando al interpretar los votos, ponemos el énfasis en los valores y no el las leyes, les devolvemos el sentido de una relación de alianza con Dios y con el pueblo, y le devolvemos a la humanidad la posibilidad de vivir estos deseos que están en lo profundo de los seres humanos y que no son solamente patrimonio exclusivo de la vida religiosa.
Los votos nos ayudan a ser mas místicas y proféticas en nuestra vida consagrada para la misión. La mística y la profecía son dos dimensiones que hay que cuidar para ser fieles a Dios y a la gente.
Los votos son medios para seguir a Jesús. Su esencia es el deseo que todos los seres humanos tienen de amor, libertad, tomar  iniciativas y responsabilidades en la creación de un mundo nuevo. No nos hacen superiores. Como Jesús, estamos llamadas a ser uno con la humanidad.     
Hacer los votos quiere decir asumir con nuestros hermanos y hermanas  las consecuencias de defender su dignidad, sus derechos, sus deseos de vivir…
La vida es algo dinámico, estamos llamadas a vivir en actitud de búsqueda para saber cómo entregarnos hoy.
¡Ojala sepamos vivir siempre “despiertas” sin cansarnos de buscar!
 
 
 
 

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